Emergencia invernal en Córdoba: Una crisis que expone polémicas y debates económicos
La emergencia invernal en el departamento de Córdoba ha generado una serie de polémicas y reacciones que van más allá de las simples inundaciones. Desde la imagen impactante de una valla casi cubierta por las aguas, perteneciente a un representante del Partido Conservador vinculado al escándalo de la UNGRD, hasta la controvertida decisión del director de esta institución de rechazar ayuda humanitaria por razones de soberanía nacional, el panorama es complejo y cargado de tensiones.
Incompetencia gubernamental y medidas económicas de emergencia
En medio de este caos, el gobierno ha sido fuertemente criticado por su aparente incompetencia en la atención a las víctimas. Las autoridades han manifestado una falta de recursos, lo que las ha llevado a proponer la declaración de una emergencia económica. Esta medida busca recaudar aproximadamente 8 billones de pesos, cifra que, según algunos analistas, ha sido calculada de manera poco rigurosa, casi "en cuentas de servilleta".
Por su parte, la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF) ha estimado que el potencial recaudo, específicamente a través del impuesto al patrimonio, podría ascender a 14 billones de pesos, una cifra significativamente mayor que la planteada inicialmente por el gobierno.
La polémica propuesta de inversiones forzosas
En el contexto de esta emergencia, se ha planteado la posibilidad de establecer inversiones forzosas al sistema financiero con el objetivo de reactivar los sectores económicos más afectados por las intensas lluvias. Esta idea ha venido acompañada de acusaciones hacia los bancos, señalándolos de incumplir los compromisos adquiridos en el pacto por el crédito. Sin embargo, datos de la Superintendencia Financiera indican que dicho pacto se encuentra en un 84% de ejecución, lo que relativiza las acusaciones.
Asobancaria, exministros de hacienda y diversos centros de pensamiento se han opuesto firmemente a la implementación de inversiones forzosas. Argumentan que esta medida sería inconveniente, ya que podría elevar las tasas de interés, distribuir los recursos crediticios de manera ineficiente—afectando especialmente a quienes más los necesitan—y, en última instancia, poner en riesgo la estabilidad del sistema financiero colombiano.
Antecedentes históricos de las inversiones forzosas en Colombia
Las inversiones forzosas no son un concepto nuevo en Colombia. De hecho, existen para el sector agropecuario desde 1973, cuando se crearon los Títulos de Desarrollo Agropecuario (TDAs) con el fin de financiar al Fondo Financiero Agropecuario. En la década de los 90, con la creación de Finagro, estos títulos pasaron a financiar las operaciones de crédito de redescuento de dicha entidad.
Es importante destacar que los bancos tienen la opción de sustituir la inversión forzosa en TDAs mediante la colocación de crédito agropecuario en condiciones Finagro. En años recientes, los bancos han incrementado esta sustitución, lo que ha llevado a una concentración significativa de los desembolsos del crédito agropecuario en la cartera sustitutiva. Se estima que cerca del 84% de los 48 billones de pesos desembolsados en 2025 provienen de esta fuente.
Concentración del crédito y reducción en la atención a pequeños productores
Este fenómeno de sustitución ha tenido consecuencias directas en la distribución del crédito. Actualmente, el 76% de los desembolsos se concentra en los grandes productores, mientras que la participación de los pequeños productores ha caído a un 13%, marcando su nivel más bajo en la última década.
Paralelamente, las operaciones de crédito financiadas directamente con los TDAs (crédito de redescuento) han experimentado una reducción progresiva, al igual que el número de productores atendidos. Se calcula que hoy en día hay cerca de 80 mil productores menos recibiendo apoyo en comparación con el período de la pandemia.
A pesar de la sustitución de inversiones, Finagro aún mantiene un saldo de 17 billones de pesos en TDAs, lo que plantea una pregunta crucial: ¿por qué no se ha colocado este monto? Esta situación pone en evidencia la necesidad de revisar de manera integral el mecanismo actual de inversiones forzosas para el sector agropecuario, antes de considerar la implementación de uno nuevo que abarque toda la economía colombiana.