Inundaciones en Córdoba reviven advertencias del líder indígena Kimy Pernía sobre Urrá
Inundaciones en Córdoba reviven advertencias de Kimy Pernía sobre Urrá

Inundaciones en Córdoba reviven las advertencias históricas de Kimy Pernía sobre Urrá

El departamento de Córdoba enfrenta una de las peores temporadas invernales de las últimas décadas, con el río Sinú desbordado y un impacto devastador en miles de familias. Las intensas lluvias han dejado más de 120.000 personas damnificadas y afectaciones significativas en 24 de los 30 municipios del departamento, con viviendas destruidas, cultivos arrasados y vías de comunicación completamente intransitables.

El legado de Kimy Pernía Domicó

Esta emergencia ambiental ha reavivado un debate que comenzó hace más de veinte años, cuando el líder indígena Kimy Pernía Domicó, perteneciente al pueblo embera katío, advirtió sobre los graves riesgos ambientales y sociales asociados a la construcción de la represa Urrá I y al control artificial del río Sinú. Pernía, nacido en 1950 en territorio ancestral de Tierralta, fue asesinado en 2001 tras liderar la oposición al proyecto hidroeléctrico en el Alto Sinú.

Para la comunidad embera katío, el río Sinú representa mucho más que un cuerpo de agua: es el eje fundamental de su alimentación, transporte, cultura y organización social. Cualquier alteración en su cauce natural implica consecuencias profundas para su supervivencia y modo de vida tradicional.

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Las advertencias ignoradas

La licencia ambiental para Urrá I fue otorgada entre 1995 y 1997 sin realizar la consulta previa a las comunidades indígenas, a pesar de que el proyecto se ubicaba en su territorio ancestral. Aunque la obra fue presentada como solución energética y mecanismo de control de inundaciones, Kimy Pernía cuestionó vehementemente la falta de estudios sólidos que respaldaran estas promesas.

En 1999, durante un seminario en la Universidad Nacional, el líder indígena presentó un documento detallado con advertencias específicas sobre los efectos de la represa:

  • Afectación crítica a la subienda de peces como el bocachico
  • Inundación de miles de hectáreas de vegetación nativa
  • Deterioro irreversible de humedales y ecosistemas acuáticos
  • Aumento significativo del riesgo de crecientes aguas abajo

La lucha legal y el trágico desenlace

En 1998, Kimy Pernía interpuso una tutela que la Corte Constitucional falló a favor de la comunidad indígena, ordenando detener el llenado del embalse hasta cumplir con el proceso de consulta previa. Después de este fallo histórico, se intensificaron las amenazas contra los líderes comunitarios y varios activistas fueron asesinados.

El 2 de junio de 2001, Kimy Pernía fue retenido por paramilitares y desaparecido forzadamente. Años después, Salvatore Mancuso reconoció públicamente su asesinato, confirmando que fue ordenado por Carlos Castaño como represalia por su oposición al proyecto Urrá.

La emergencia actual y las responsabilidades

Frente a la catastrófica situación actual, el presidente Gustavo Petro ha solicitado investigar posibles responsabilidades por la tragedia invernal en Córdoba. Paralelamente, se conoció la renuncia del presidente encargado de la Hidroeléctrica de Urrá S.A., añadiendo más elementos al complejo panorama.

Mientras Córdoba continúa bajo las aguas, las advertencias pronunciadas hace veinticinco años por Kimy Pernía regresan con fuerza al centro del debate público, cuestionando no solo las decisiones técnicas sobre el manejo del río Sinú, sino también los procesos de participación comunitaria en proyectos de gran impacto ambiental.

Las explicaciones oficiales sobre las causas de las inundaciones y las proyecciones climáticas para la región siguen siendo analizadas, pero lo que queda claro es que las voces que históricamente han defendido el territorio y sus ríos merecen ser escuchadas antes de que las tragedias se repitan.

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