Gremios y líderes cívicos advierten sobre graves consecuencias de revocatoria en Villavicencio
Representantes de los principales sectores económicos y organizaciones cívicas de Villavicencio han expresado su preocupación ante la posibilidad de una revocatoria del mandato del alcalde, señalando que esta medida generaría un atraso significativo para la ciudad intermedia que actualmente cuenta con aproximadamente 600.000 habitantes según proyecciones del DANE.
Vacío de poder y paralización administrativa
Alexander Tovar, gerente regional de CAMACOL Meta, organización que representa a constructores y urbanizadores, manifestó que la revocatoria podría crear un vacío de poder y una parálisis administrativa peligrosa para la estabilidad de la ciudad. "Se entraría en un periodo de 'alcalde encargado', lo que suele retrasar la firma de licencias, convenios y la aprobación de instrumentos clave como el Plan de Ordenamiento Territorial (POT)", explicó Tovar.
El líder gremial agregó que un nuevo proceso electoral implicaría meses adicionales de campaña política y probablemente una polarización que postergaría aún más la reactivación económica tan necesaria para el sector de la construcción y desarrollo urbano en la capital metense.
Experiencias negativas en el país
Néstor Restrepo Roldán, miembro del Comité Cívico de Villavicencio, recordó que en Colombia este mecanismo de participación ciudadana no ha obtenido buenos resultados históricamente. "La revocatoria no solo representa una pérdida económica, sino que además ocasiona otra pérdida en tiempo, en la confianza y en la política", afirmó Restrepo, quien consideró que la propuesta tiene "un tinte político" aunque reconoció que quienes la presentaron debieron reunir argumentos suficientes ante la Registraduría.
Riesgo para el Plan de Desarrollo
Néstor Ángelo Martínez, líder cívico y gremial de Villavicencio, calificó la revocatoria como una herramienta de participación ciudadana que puede volverse peligrosa al afectar el normal desarrollo de la ciudad. Martínez advirtió que se podría retrasar el cumplimiento del Plan de Desarrollo municipal porque habría que convocar a elecciones atípicas y nombrar un alcalde provisional mientras se realizan los nuevos comicios.
"Aquí lo clave es que sea muy objetiva. Hay que ser muy cuidadosos por parte de los ciudadanos para fijar por qué se va a revocar un mandatario", señaló Martínez, enfatizando la importancia de no caer en aspectos "politiqueros" que impliquen un atraso para Villavicencio.
La crisis del agua no se soluciona con revocatoria
Fernando Murillo, vocero de los arroceros en el Meta, reconoció que el tema de la revocatoria se sustentó en la falta de suministro permanente de agua en la ciudad, pero precisó que un mecanismo tan extremo no es la solución. "Si con la revocatoria tuviéramos agua, pues bueno, pero lo que se ve es que el asunto tiene un ingrediente político que para nadie es desconocido", manifestó Murillo.
El representante del sector arrocero insistió en que la revocatoria no trae ningún beneficio concreto para la ciudad y que, ante la crisis del acueducto, lo apropiado es procurar que el alcalde cumpla con sus compromisos mediante las instituciones y entes de vigilancia y control existentes.
Planes truncados y necesidad de consensos
Loreley Noriega Acosta, directora ejecutiva del Comité Intergremial y Empresarial del Meta (CIN), señaló que Villavicencio enfrenta varios desafíos, incluyendo el déficit histórico de agua potable, pero fue enfática al afirmar que antes de la revocatoria es clave buscar consensos para solucionar los problemas.
"Que el señor alcalde entienda a la población y le brinde esas soluciones que la mayoría le está demandando. Esas voces hay que escucharlas", expresó Noriega, quien advirtió que unas nuevas elecciones y un periodo interrumpido truncarían los planes que se están ejecutando y que requieren continuidad para el desarrollo de la ciudad.
La directora gremial propuso crear condiciones para que tanto los gremios como las empresas tengan escenarios favorables donde puedan desarrollar sus actividades sin tropiezos, priorizando la estabilidad administrativa sobre cambios abruptos en el liderazgo municipal.



