Vecinos de Bucaramanga exigen solución a invasión de recicladores informales en calles principales
Las quejas de los residentes de Bucaramanga continúan aumentando ante la proliferación de sitios de reciclaje improvisados que se han establecido en diversas calles de la capital santandereana. A través de la sección del Defensor de la Comunidad de Vanguardia, los habitantes han elevado su voz de protesta contra el desorden y la acumulación de residuos que afectan directamente la tranquilidad y salubridad de sus barrios.
Problema creciente en la carrera 17 con calle 51
Según testimonios recogidos, durante los últimos meses esta transitada cuadra ha sido invadida por hombres dedicados al reciclaje informal, comúnmente conocidos como "basuriegos". Los vecinos reconocen que esta labor representa un sustento legítimo para muchas familias, pero denuncian que se está realizando sin respetar las normas básicas de convivencia urbana y manejo adecuado de residuos.
"Nosotros no estamos en contra del trabajo de nadie, entendemos que es un sustento digno. El problema real es la forma en que lo ejecutan: invaden completamente el andén con las bolsas y las zorras que utilizan para transportar los materiales", expresó Marina Gómez, residente del sector desde hace más de una década.
Consecuencias visibles para la comunidad
Los afectados describen una situación que ha generado múltiples problemas:
- Malos olores persistentes que afectan la calidad de vida
- Proliferación de insectos y posibles vectores de enfermedades
- Imagen de abandono que perjudica tanto a residentes como a comerciantes locales
- Obstrucción sistemática de las aceras, obligando a peatones a caminar por la calle
"Esto se ha convertido en un verdadero centro de reciclaje a cielo abierto. Después de que los recicladores pasan por el área, nadie se responsabiliza de recoger los desechos que quedan regados por todas partes", afirmó Carlos Jiménez, otro vecino directamente afectado por esta problemática.
Llamado urgente a las autoridades
Los residentes hacen un llamado contundente a las entidades competentes para que intervengan de manera inmediata y establezcan controles efectivos que permitan organizar esta actividad económica sin seguir afectando la convivencia ciudadana. Insisten en que el reciclaje es una labor necesaria y valiosa para la sociedad, pero debe realizarse respetando escrupulosamente las normas de aseo y el uso adecuado del espacio público.
Una comerciante de la zona, quien prefirió mantener su identidad en reserva, agregó: "Hay días en que literalmente debemos bajarnos a la calle porque el andén está completamente lleno de costales y diversos desechos. Esto representa un riesgo para la seguridad de todos los transeúntes".
Expectativas de la comunidad afectada
La comunidad mantiene la esperanza de que su denuncia sea atendida con la seriedad que merece y que se implementen medidas concretas que devuelvan el orden, la limpieza y la normalidad a esta importante cuadra de Bucaramanga. Los vecinos buscan un equilibrio entre el reconocimiento del trabajo de los recicladores y la preservación de las condiciones básicas de salubridad y movilidad en su sector.
Esta situación refleja un desafío urbano creciente en varias ciudades colombianas, donde actividades económicas informales deben encontrar formas de integrarse al tejido urbano sin generar conflictos con los residentes establecidos.



