Santander: El corazón geográfico y cultural de Colombia que resiste al olvido
Santander se erige como el centro geográfico y simbólico de Colombia. Su territorio alberga desde el petróleo de Barrancabermeja y Puerto Wilches hasta la riqueza histórica de Vélez, Socorro, San Gil y Barichara. La provincia de García Rovira, Soto Norte y el emblemático Cañón del Chicamocha conforman parte fundamental de su identidad, reflejando un paisaje seco y duro, amado por el sol, que moldea un carácter recio y resistente en sus habitantes.
Un patrimonio natural y cultural único
La región se caracteriza por su cielo azul, ceibas barrigonas y semillas que parecen alas, conectadas simbólicamente con árboles sagrados de África. En este entorno, las cabras se integran al paisaje junto al aceituno, el cacao indio y el algodón guane, elementos que el artista Óscar Martínez ha capturado magistralmente en sus pinturas.
Lamentablemente, los pictogramas guanes, esas maravillosas expresiones artísticas realizadas entre piedras y precipicios, enfrentan un grave descuido. Este patrimonio arqueológico, junto con bosques y recursos hídricos, corre el riesgo de desaparecer, siguiendo el triste destino de los propios guanes.
Orígenes del carácter santandereano
La personalidad única de los santandereanos se forjó en una tierra difícil y montañosa, cuyo color fascinó a los españoles que soñaban con un nuevo comienzo en el Nuevo Mundo. Como reflejaban Quevedo y Enrique Serrano, muchos llegaron buscando un lugar "donde no te conozcan", construyendo casas sólidas que reflejaban su espíritu libre.
Farmacéuticos, curadores de pestes y trashumantes encontraron en esta tierra exuberante, llena de ríos y flores, un refugio de paz lejos de conflictos como las guerras entre moros y cristianos. El Cañón del Chicamocha, esa profunda herida en la tierra, alberga comunidades únicas que permanecen fieles a su territorio, demostrando un valor cultural y poético que contrasta con su aridez, dando lugar a almas generosas y abiertas.
Riqueza agrícola y desafíos contemporáneos
Los imponentes páramos santandereanos, "donde anida el cóndor", son fuente de agua cristalina y cuna de biodiversidad. En sus pendientes se cultivaron históricamente:
- Variedades de papa que ayudaron a combatir el hambre mundial
- Maíz, considerado el trigo americano
- Habas, apio y quinua, esta última elevada a alimento sagrado por su alto valor proteico
Sin embargo, en los contextos urbanos actuales, la austeridad, perseverancia y amor a la tierra que caracterizan a las comunidades rurales parecen diluirse ante la presencia de elementos culturales negativos. Santander, como centro de un país marcado por desigualdades, mantiene su esencia de fuego, amor y talento, recordándonos la importancia de preservar todo lo que define su identidad para seguir contribuyendo al desarrollo de Colombia.



