Cuatro años de transformación: El impacto de la despenalización del aborto en Colombia
El 21 de febrero ya no es una fecha cualquiera en el calendario colombiano. Este día marcó un hito histórico en la libertad reproductiva del país, cuando la Sentencia C-055 de 2022 despenalizó el aborto hasta la semana 24 de gestación. A cuatro años de ese fallo constitucional, los resultados son contundentes: 213.895 mujeres y personas gestantes han accedido a servicios de interrupción voluntaria del embarazo (IVE) de forma segura y digna.
Las cifras que salvan vidas
Según el más reciente informe de Profamilia, tan solo en 2025 la organización atendió a 59.532 personas, de las cuales la inmensa mayoría (94,5 %) optó por el aborto farmacológico antes de la semana 12. Estas cifras no son solo estadísticas; representan vidas que no tuvieron que exponerse a la clandestinidad ni a métodos insalubres. "El reto ahora es asegurar que este derecho se ejerza con la misma calidad y dignidad en todos los rincones del país", afirmó Marta Royo, CEO de Profamilia.
Brechas territoriales: La asignatura pendiente
A pesar del avance legal, la realidad en los territorios es profundamente desigual. Mientras que en las ciudades principales las rutas de atención están consolidadas, en la Colombia rural, indígena y afrodescendiente, las barreras persisten. La reciente sentencia SU-297 de 2025 de la Corte Constitucional es clara: ninguna comunidad o autoridad étnica puede bloquear el acceso a este servicio esencial de salud.
Los siete ejes para la garantía plena del derecho
Para que la despenalización sea una realidad plena en todo el territorio nacional, Profamilia identifica siete ejes fundamentales que deben fortalecerse:
- Equidad Territorial: Fortalecer la telemedicina en zonas dispersas y rurales.
- Enfoque Étnico: Diálogo intercultural para eliminar trabas para mujeres indígenas y afrodescendientes.
- Objeción de Conciencia: Recordar que es un asunto personal, no institucional. El servicio debe garantizarse siempre.
- Capacitación Médica: Ampliar perfiles profesionales (como enfermería) para realizar procedimientos seguros.
- Datos Públicos: Implementar sistemas de información robustos para identificar dónde faltan servicios.
- Educación Sexual: Garantizar información libre de censura en redes sociales y aulas educativas.
- Debate Electoral: En un 2026 marcado por las urnas, exigir a los candidatos un compromiso firme con la defensa de este derecho.
El aborto en la agenda política colombiana
En este año electoral, el 21F cobra una relevancia política mayor. El llamado de las organizaciones defensoras de derechos reproductivos es a nombrar el aborto sin miedo en el debate público. Se busca prevenir retrocesos y asegurar que los recursos para la salud sexual y reproductiva sean una prioridad presupuestal. "Cerrar las brechas" se ha convertido en el lema principal para garantizar que este derecho fundamental sea accesible para todas las colombianas, sin importar su lugar de residencia o pertenencia étnica.