La Selección Colombia de Fútbol continúa con su preparación para la Copa Mundial de la FIFA 2026, pero la conformación del Grupo K ha introducido un factor de preocupación adicional. La República del Congo será uno de los rivales de la escuadra nacional, y la situación sanitaria en esa región ha generado alarmas a nivel global.
Emergencia sanitaria internacional por ébola
La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró formalmente el brote de ébola como una Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional (ESPII). Esta decisión se tomó tras confirmarse el contagio de un ciudadano estadounidense en la República Democrática del Congo (RDC). El periodista deportivo Carlos Antonio Vélez sugirió que la Federación Colombiana de Fútbol (FCF) solicite a las autoridades competentes garantías sanitarias plenas para la delegación colombiana.
Medidas restrictivas en Estados Unidos
El brote actual es causado por la cepa Bundibugyo, una variante sin vacunas ni tratamientos específicos aprobados, con una tasa de mortalidad estimada entre el 25% y el 40%, según Médicos Sin Fronteras (MSF). Aunque la OMS señaló que no se trata de una emergencia pandémica, advirtió sobre la alta positividad y dispersión geográfica de los casos.
Como respuesta, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos activaron el Título 42, restringiendo por 30 días la entrada de extranjeros que hayan transitado por RDC, Uganda o Sudán del Sur en las últimas tres semanas. Además, la embajada estadounidense en Kampala, Uganda, suspendió la emisión de visados.
Impacto epidemiológico y dificultades en la zona
Los CDC de África reportan 395 casos sospechosos y 106 muertes asociadas al brote en la región centroafricana. La provincia de Ituri, en el noreste de la RDC, es la más afectada, mientras que en Kampala, Uganda, se detectaron dos casos confirmados sin vínculo epidemiológico claro.
Organizaciones como Oxfam advierten que los conflictos armados y los recortes en fondos humanitarios han debilitado los sistemas de vigilancia epidemiológica en la RDC, retrasando la detección temprana del virus. Cuatro trabajadores de la salud han fallecido, lo que subraya las brechas de bioseguridad en las instalaciones médicas locales.
Respuesta internacional y protocolos de evacuación
El Ministerio de Salud de la RDC abrió tres centros de tratamiento especializados, apoyados por siete toneladas métricas de insumos médicos de emergencia coordinados por la OMS. Funcionarios de salud estadounidenses gestionan el traslado de siete personas afectadas, incluido el médico contagiado, a instalaciones militares en Alemania. Su esposa, sus cuatro hijos y otro profesional médico permanecen asintomáticos bajo monitoreo.
Los CDC de Estados Unidos calificaron el riesgo para la población norteamericana como bajo y desplegaron personal técnico para reforzar el rastreo de contactos y las pruebas de laboratorio en el epicentro del brote.



