Fiebre amarilla en Colombia: 81 fallecidos desde inicio del brote en 2024
Desde el inicio del brote de fiebre amarilla en Colombia, que comenzó en 2024 y se extiende hasta el 3 de abril de 2026, las autoridades sanitarias han confirmado un total de 182 casos de la enfermedad. De estos casos, 81 personas han fallecido, según los datos oficiales proporcionados por el Ministerio de Salud y Protección Social.
Distribución geográfica de los casos y fallecimientos
Los casos presentados durante el año 2026 se han registrado, en su mayoría, en personas que no estaban vacunadas y que viajaron desde otros departamentos hacia zonas donde el virus circula activamente. Los departamentos de origen de estos viajeros incluyen Cundinamarca, Norte de Santander, Boyacá y Bogotá.
Las muertes confirmadas se han producido en los siguientes departamentos:
- Tolima
- Huila
- Cauca
- Nariño
- Putumayo
- Caldas
- Meta
- Vaupés
- Guaviare
- Caquetá
Recomendaciones de vacunación y medidas preventivas
La vacuna contra la fiebre amarilla está indicada para toda la población a partir de los 9 meses de edad en todo el territorio nacional. En las zonas consideradas de alto y muy alto riesgo, la vacunación se recomienda a partir de los 9 meses, incluyendo a personas mayores de 60 años.
El Ministerio de Salud ha establecido que se requiere una dosis de refuerzo si han transcurrido más de 10 años desde la última dosis, especialmente para quienes vivan o se desplacen por los siguientes municipios del departamento del Tolima:
- Cunday
- Villarrica
- Icononzo
- Purificación
- Prado
- Dolores
- Chaparral
- Ataco
- Planadas
- Rioblanco
- Ortega
- Carmen de Apicalá
- Suarez
- San Antonio
Además, las autoridades sanitarias han emitido una recomendación específica para las mujeres que recibieron la vacuna durante el embarazo. En estos casos, se debe aplicar un refuerzo 6 meses después de finalizar la gestación para garantizar una protección adecuada contra la enfermedad.
Contexto y medidas de control
El Ministerio de Salud continúa monitoreando la situación epidemiológica y ha identificado las zonas del país donde hay mayor presencia del mosquito transmisor de la fiebre amarilla. La enfermedad, transmitida por mosquitos del género Aedes y Haemagogus, representa un riesgo significativo en regiones selváticas y rurales, así como en áreas urbanas con condiciones propicias para la proliferación del vector.
Las autoridades instan a la población a cumplir con el esquema de vacunación y a tomar medidas preventivas como el uso de repelentes, ropa protectora y la eliminación de criaderos de mosquitos. La vigilancia epidemiológica se mantiene activa en todo el territorio nacional para detectar y contener nuevos casos de manera oportuna.



