El consumo de alcohol puede provocar más de 60 enfermedades y lesiones directamente atribuibles a su ingesta, según una revisión científica liderada por investigadores del Centro Canadiense para la Adicción y la Salud Mental (CAMH) y publicada en la revista 'Addiction'. El análisis concluye que los daños asociados al alcohol superan cualquier posible beneficio para la salud y señala que, aunque algunos efectos pueden revertirse al dejar de beber, otros generan daños permanentes.
Más de 60 enfermedades son completamente atribuibles al alcohol
La investigación destaca que la undécima edición de la Clasificación Internacional de Enfermedades de la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce más de 60 enfermedades y lesiones causadas exclusivamente por el consumo de alcohol. Entre las patologías directamente relacionadas con el alcohol figuran la cardiomiopatía alcohólica, diversas enfermedades hepáticas como la cirrosis y el síndrome alcohólico fetal. Los investigadores señalan que la mayoría de estos casos están asociados al consumo excesivo y prolongado.
Las principales enfermedades derivadas del consumo de alcohol
Los especialistas identificaron varias categorías de enfermedades vinculadas al alcohol:
- Enfermedades cardiovasculares: hipertensión arterial, cardiopatía isquémica, fibrilación auricular, accidente cerebrovascular y miocardiopatías.
- Enfermedades hepáticas y gastrointestinales: cirrosis hepática, pancreatitis y daño hepático alcohólico.
- Tipos de cáncer: cáncer de boca, faringe, laringe, esófago, hígado, colon, recto, mama y cuello uterino.
- Enfermedades neuropsiquiátricas: demencia, epilepsia y deterioro cognitivo asociado al consumo prolongado.
- Enfermedades metabólicas: diabetes tipo 2.
- Enfermedades infecciosas: tuberculosis, neumonía y otras infecciones de transmisión sexual.
El alcohol también incrementa el riesgo de lesiones y accidentes
El estudio advierte que incluso en cantidades bajas, el alcohol afecta el equilibrio, el tiempo de reacción y la capacidad de juicio, aumentando el riesgo de accidentes de tráfico, caídas y situaciones de violencia. Los autores explican que el peligro depende no solo de la cantidad ingerida, sino también del contexto en el que ocurre el consumo y de la combinación con otras sustancias.
Qué ocurre en el cuerpo cuando se deja de beber
Los investigadores sostienen que algunos efectos negativos pueden disminuir o revertirse cuando una persona reduce el consumo de alcohol o abandona completamente la bebida. Las lesiones vinculadas a la intoxicación y ciertos riesgos infecciosos tienden a disminuir rápidamente tras la abstinencia. Además, algunos problemas cardiovasculares muestran mejorías en cuestión de días o semanas. Sin embargo, la revisión aclara que enfermedades crónicas como la cirrosis hepática o determinados daños cardíacos no son completamente reversibles, aunque dejar de beber puede ralentizar su progresión. En el caso del daño cerebral asociado al consumo excesivo, los expertos señalan que puede existir una recuperación parcial tras largos periodos de abstinencia, aunque persisten riesgos como el desarrollo de demencia.
Expertos cuestionan los supuestos beneficios del consumo moderado
El doctor Jürgen Rehm, investigador sénior del CAMH y autor principal del estudio, afirmó: “Aunque ahora sabemos mucho sobre los efectos del alcohol en la salud, sigue siendo controvertido si un consumo moderado es beneficioso para el corazón”. Rehm añadió: “Tras examinar tanto los estudios de cohortes como los estudios de aleatorización mendeliana, concluimos que no hay suficiente evidencia para descartar un efecto beneficioso del consumo de alcohol en la cardiopatía isquémica y el accidente cerebrovascular isquémico”. Por su parte, Sinclair Carr, primer autor de la revisión, señaló: “Nuestro análisis de la evidencia actual sobre los efectos del alcohol en la salud nos lleva a una conclusión cautelosa pero clara: el alcohol es una causa importante de enfermedades y lesiones, y sus perjuicios superan cualquier beneficio potencial”.



