El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, envió una emotiva carta a los habitantes de Tenerife, en España, tras la exitosa operación de repatriación de los pasajeros del buque MV Hondius, donde se registró un brote de hantavirus. Más de 120 personas de 23 países desembarcaron en la isla y, según Ghebreyesus, están siendo atendidas por profesionales de salud pública en sus países de origen o durante su traslado.
Una operación que combinó ciencia y solidaridad
Desde Ginebra, Ghebreyesus escribió: “Nuestro trabajo en Tenerife ha concluido. Y se llevó a cabo con gran honor. El pasado lunes, estuve en el puerto de Granadilla de Abona y observé cómo los últimos pasajeros del MV Hondius subían a los vehículos que los llevarían a sus hogares. Vi al personal sanitario, equipado con la protección necesaria, actuar con serenidad y profesionalidad. Vi a las autoridades españolas coordinarse con una precisión impecable. Y vi y sentí vuestro apoyo y vuestra solidaridad”.
El director de la OMS destacó que los pasajeros “llegaron con miedo e incertidumbre y se marcharon llevando consigo algo que no esperaban encontrar en Tenerife: la dignidad de haber sido atendidos por personas desconocidas de vuestra comunidad y de todo el mundo que decidieron ayudar”.
Reconocimiento a las autoridades y al personal sanitario
Ghebreyesus resaltó la labor del presidente de España, Pedro Sánchez, y de los ministros de Sanidad, Mónica García; del Interior, Fernando Grande-Marlaska; y de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres. También elogió la operación “impecable” de las autoridades portuarias de Granadilla. “Los equipos sanitarios que subieron a ese barco, los que estuvieron en los accesos del puerto, los que viajaron en esos vehículos: hicieron su trabajo no porque fuera fácil, sino porque era lo correcto”, afirmó.
Asimismo, envió un mensaje al capitán del MV Hondius, Jan Dobrogowski, y a su tripulación de 26 miembros, quienes mantuvieron unidos a los pasajeros durante semanas de duelo y confinamiento. “La historia no lo olvidará”, dijo Ghebreyesus, señalando que la tripulación se dirige a Países Bajos.
Un ejemplo de humanidad en tiempos de crisis
El director de la OMS subrayó que, en un contexto donde es fácil cerrar puertas y el miedo puede convertirse en hostilidad, Tenerife eligió un camino distinto. “Al pueblo de Tenerife, que abristeis vuestra isla no con aplausos ni alardes, sino con una acogida tranquila y constante: quiero que sepáis lo que eso significa para el mundo. Puede que nunca lleguéis a conocer a los pasajeros y la tripulación que transitaron por vuestro puerto. Pero esas 150 personas y sus familias saben que, en algún lugar del Atlántico, hubo una comunidad isleña que dijo ‘sí’. Esa comunidad sois vosotros”, se lee en la carta.
Ghebreyesus también recordó a las víctimas: “Tres personas fallecieron a bordo del Hondius. Sus familias están de luto. El cierre de esta operación no borra ese dolor, ni quiero que lo haga. Detrás de cada respuesta de salud pública hay vidas reales, pérdidas reales y familias reales que cargarán con ello para siempre”.
Homenaje a un guardia civil fallecido
El director de la OMS se refirió al fallecimiento de un miembro de la Guardia Civil de Tenerife, quien murió de un infarto mientras cumplía con su deber. “Estaba aquí por deber y por compromiso con su comunidad. Quiero expresar mis más sentidas condolencias a su familia, a sus compañeros y a toda la Guardia Civil. Su entrega y vocación de servicio no serán olvidadas”, afirmó.
La solidaridad como mejor inmunidad
Ghebreyesus aseguró que la mejor inmunidad es la solidaridad, y que Tenerife lo demostró. Compartió una anécdota personal: “Paseé solo por una parte de vuestra ciudad. La isla seguía su ritmo cotidiano, y descubrí en Tenerife una belleza auténtica: no solo en sus paisajes, sino, sobre todo, en su gente. La cercanía que sentí en algunas personas que me reconocieron, incluso en los encuentros más breves, me dejó huella”.
“Espero volver a Tenerife como visitante, no para responder a una crisis, sino para descubrir la isla como se merece, con calma, sin prisa y acompañado de mi familia. En nombre de la Organización Mundial de la Salud, en nombre de los pasajeros que ya están en sus hogares y en nombre de las familias de todo el mundo que miraron a esta isla con esperanza: gracias. Desde lo más profundo de mi corazón, gracias”, concluyó.
Finalmente, agradeció a sus colegas de la sede de la OMS en Ginebra y de su Oficina Regional para Europa en Copenhague, tanto a los que lo acompañaron en Tenerife como a los que apoyaron desde la distancia. “Para nosotros, la labor aún no ha terminado hasta que todos los pasajeros y la tripulación salgan de la cuarentena y se reúnan con sus seres queridos”, finalizó.



