El Centro Penitenciario de Mediana Seguridad de San Gil enfrenta un aumento de casos de tuberculosis entre la población reclusa. Según el último reporte, siete personas privadas de la libertad dieron positivo para la enfermedad, elevando el total de contagiados a 29.
Casos bajo control, descartan epidemia
Víctor Chaparro Martínez, subsecretario de Salud del municipio, confirmó que los casos han sido identificados al momento del ingreso al penal y que los pacientes reciben tratamiento y aislamiento. El funcionario descartó cualquier tipo de epidemia o estado de emergencia, ya que se trata de casos controlados.
Chaparro indicó que los casos existentes corresponden a internos que han llegado trasladados desde 2025, especialmente de estaciones de Policía de Bucaramanga y su área metropolitana. Al dar positivo, son aislados en una zona especial por 15 o 20 días hasta iniciar el tratamiento.
Protocolos activos para evitar contagios masivos
El subsecretario explicó que, aunque no pueden prohibir el traslado de internos, tienen activados protocolos de búsqueda activa semanal en los patios para detectar personas con síntomas respiratorios y evitar la masificación del contagio. "Es fundamental mantener los controles a la llegada de nuevos internos", expresó.
La tuberculosis es una problemática a nivel nacional en los centros penitenciarios, y San Gil no es ajena a esta realidad. Las autoridades locales continúan monitoreando la situación y garantizando la atención médica necesaria.



