Crisis salarial en Hospital de Bocagrande: 200 empleados sin sueldo por cuatro meses
Hospital de Bocagrande debe 4 meses de sueldos a 200 empleados

Crisis salarial sacude al Hospital de Bocagrande en Cartagena

El ambiente en los pasillos del Hospital de Bocagrande en Cartagena está cargado de tensión y desesperación. No se trata de una emergencia médica convencional, sino de una crisis financiera profunda que mantiene en vilo a todo el personal del centro asistencial. La situación ha escalado hasta convertirse en una protesta visible y contundente frente a las instalaciones del hospital.

Cuatro meses de incertidumbre para más de 200 familias

Los trabajadores, entre los que se encuentran enfermeros, camilleros, personal administrativo, auxiliares, jefes de enfermería y empleados de mantenimiento, llevan desde diciembre de 2025 sin recibir sus salarios. Esta deuda acumulada de casi cuatro meses afecta directamente a más de 200 familias que dependen de estos ingresos para su sustento diario.

Las protestas pacíficas se han intensificado en las últimas horas, con carteles que exigen "Queremos nuestro sueldo" y denuncian la falta de transparencia en la gestión de la crisis. Además de los salarios atrasados, los empleados reportan que tampoco han recibido sus prestaciones sociales ni la dotación básica necesaria para realizar sus labores con seguridad y eficiencia.

La explicación de la gerencia: una triangulación fallida

La administración del hospital, operado por la Promotora Bocagrande S.A. (PROBOCA), ha emitido un comunicado reconociendo la gravedad de la situación pero atribuyendo la responsabilidad a factores externos. Según la gerencia, el problema radica en una triangulación financiera fallida entre el hospital, la EPS Coosalud y la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (ADRES).

El documento oficial señala que la falta de un nuevo interventor en la entidad prestadora ha paralizado los procesos administrativos necesarios para autorizar los giros de dinero. Esta situación ha generado un efecto dominó que mantiene a los empleados sin percibir sus ingresos desde hace cuatro meses consecutivos.

La desconfianza crece entre el personal

A pesar de que la gerencia ha expresado "profundos reconocimientos" y agradecimientos por la "vocación de servicio" del personal, los trabajadores consideran que las palabras ya no son suficientes. Existe una sensación generalizada de opacidad informativa que solo aumenta la desconfianza hacia la administración del centro médico.

"Mientras la administración hace un 'llamado a la confianza', los empleados aseguran que la confianza no paga arriendos ni compra alimentos", señalaron fuentes cercanas a los manifestantes. Esta brecha comunicativa ha exacerbado la frustración entre quienes sostienen el funcionamiento diario del hospital.

Impacto en la calidad del servicio

La crisis financiera no solo afecta al bienestar económico de los empleados, sino que también pone en riesgo la calidad del servicio médico que reciben los pacientes. El Hospital de Bocagrande, ubicado en uno de los sectores más exclusivos de Cartagena, enfrenta ahora el desafío de mantener sus operaciones con un personal desmotivado y en situación de vulnerabilidad económica.

La falta de dotación básica y el estrés financiero que experimentan los trabajadores pueden tener consecuencias directas en la atención a los pacientes, creando un escenario preocupante para la salud pública en la región.

Un llamado a la acción inmediata

La situación requiere una solución urgente y transparente que permita restablecer la normalidad en el centro asistencial. Mientras tanto, los empleados continúan exigiendo el pago inmediato de los salarios atrasados y garantías para que esta situación no se repita en el futuro.

El Hospital de Bocagrande, tradicionalmente considerado un bastión de la salud en Cartagena, se encuentra hoy en una encrucijada crítica que amenaza tanto su funcionamiento operativo como la estabilidad emocional y económica de su recurso más valioso: su equipo humano.