Crisis laboral se agudiza en Hospital de Bocagrande con segunda protesta en una semana
La situación laboral en el Hospital de Bocagrande de Cartagena volvió a estallar este viernes 20 de marzo, cuando los trabajadores del centro de salud realizaron una nueva jornada de protesta para exigir el pago inmediato de salarios atrasados que, según denuncian, alcanzan hasta cuatro meses de retraso. Esta manifestación representa la segunda en apenas una semana, luego de la registrada el pasado lunes, evidenciando una crisis que se profundiza día a día.
Deuda salarial afecta a más de 200 empleados y genera incertidumbre
Jesús Espinoza, trabajador del hospital, reveló a El Universal que la deuda con el personal incluye no solo salarios básicos sino también prestaciones sociales completas, creando un ambiente de profunda incertidumbre entre los empleados. "Estamos trabajando sin derecho a prestaciones, sin cobertura de EPS, y ni siquiera tenemos giro de cuenta", manifestó con evidente frustración.
El trabajador agregó: "Nos mandan comunicados obligándonos a trabajar pero no nos dan solución concreta sobre fechas de pago. Ya estamos cansados de tanto engaño y, hasta que no tengamos una solución definitiva, nos declararemos en paro indefinido". Según los manifestantes, esta crítica situación afecta directamente a más de 200 empleados, incluyendo personal administrativo, asistencial y médico de todas las áreas del hospital.
Renuncias masivas y deterioro en la atención médica
Los trabajadores en protesta advirtieron que la falta persistente de pagos ha desencadenado múltiples renuncias entre el personal, lo que impacta directamente la calidad y capacidad de atención del centro de salud. Aunque el servicio de urgencias continúa operando, los manifestantes señalaron que actualmente cuentan con solo un médico disponible, debido a la salida masiva de profesionales por la presunta falta de garantías laborales básicas.
"Hay personas incapacitadas en sus casas que dependen únicamente de este sueldo", expresó una de las manifestantes con voz entrecortada. "Tenemos hijos pequeños que alimentar, servicios públicos que pagar, y estamos literalmente con las manos atadas ante esta situación insostenible".
Respuesta de la gerencia hospitalaria
Por su parte, la Gerencia General del Hospital de Bocagrande emitió un comunicado oficial el pasado 16 de marzo en el que reconocía abiertamente las dificultades que atraviesa el sector salud en general y el impacto específico en el entorno laboral del hospital. "Somos conscientes de las dificultades que actualmente atraviesa el sector salud y del impacto que estas situaciones generan en el entorno laboral", señaló la administración en el documento.
La gerencia destacó especialmente el compromiso del personal: "Expresamos nuestro profundo reconocimiento y agradecimiento a todo el equipo del hospital por su profesionalismo y vocación de servicio, que han permitido mantener la continuidad en la atención a la comunidad incluso en medio de un contexto complejo y desafiante".
Gestiones en curso y factores externos
Según explicó la administración del hospital, actualmente se adelantan gestiones activas con su principal prestador de servicios, Coosalud, con el objetivo específico de viabilizar los pagos pendientes a la mayor brevedad posible. Sin embargo, la entidad señaló que se encuentra a la espera del nombramiento de un nuevo interventor, una situación externa que ha afectado significativamente los tiempos de los procesos administrativos y financieros del centro médico.
"Reiteramos nuestro compromiso con la continuidad de la prestación del servicio de salud y con el bienestar integral de nuestros trabajadores", concluyó la entidad en su comunicado. "Hacemos un llamado a la confianza mutua, la comprensión profunda y el trabajo conjunto para superar este momento crítico que afecta a toda nuestra comunidad hospitalaria".
La situación en el Hospital de Bocagrande refleja una problemática más amplia dentro del sector salud regional, donde múltiples instituciones enfrentan desafíos similares de financiamiento y estabilidad laboral, poniendo en riesgo la atención médica de miles de cartageneros que dependen de estos servicios esenciales.



