Perro salva a su dueña al detectar cáncer de mama en etapa temprana
La vida de Chase Johnson, una abogada de 36 años residente en Carolina del Norte, Estados Unidos, dio un giro inesperado cuando su fiel compañero canino, Ceto, demostró tener una capacidad extraordinaria para detectar enfermedades graves. Este perro, una mezcla entre labrador y retriever, comenzó a mostrar comportamientos inusuales que finalmente llevarían al diagnóstico de un cáncer de mama triple negativo, uno de los tipos más agresivos que existen.
Comportamiento inusual que alertó sobre la enfermedad
Según relató Johnson en una entrevista con el medio New York Post, Ceto es normalmente un perro tranquilo y sereno, pero empezó a manifestar una ansiedad persistente que llamó su atención. "Ceto se puso muy ansioso y no paraba de llorar, algo completamente fuera de su carácter habitual", explicó la mujer. La situación se intensificó cuando el animal comenzó a seguirla por toda la casa de manera obsesiva, caminando de un lado a otro y emitiendo gemidos constantes.
El momento crucial llegó cuando Ceto, en un acto desesperado, metió su nariz repetidamente en el pecho de su dueña. "Fue entonces cuando comencé a buscar y encontré el bulto. Si no hubiera hecho eso, no lo habría descubierto", reconoció Johnson. Este comportamiento impulsivo del perro fue lo que finalmente la llevó a realizarse un autoexamen y descubrir la anomalía en su seno.
Historial de detecciones médicas del canino
Lo más sorprendente es que esta no era la primera vez que Ceto demostraba esta habilidad extraordinaria. En 2021, el perro había mostrado comportamientos similares cuando al esposo de Johnson, Ben Byrn de 48 años, le diagnosticaron cáncer de colon. "Ceto siempre había sido mi pequeña sombra; estamos muy unidos. Por eso intentamos averiguar qué estaba pasando, ya que anteriormente le había advertido a Ben que tenía cáncer", recordó Chase.
Esta experiencia previa hizo que Johnson tomara más en serio las señales de su mascota, especialmente cuando los primeros médicos que consultó minimizaron sus preocupaciones. "Me dijeron que era demasiado joven para tener cáncer. Dijeron que el cáncer no duele, así que probablemente tenía un quiste benigno", relató sobre la respuesta inicial que recibió, donde le sugirieron regresar en mayo para un seguimiento.
Tratamiento exitoso gracias a la detección temprana
Insatisfecha con ese diagnóstico inicial y confiando en la intuición de su perro, Johnson buscó una segunda opinión médica. Los exámenes posteriores confirmaron el cáncer de mama triple negativo el 16 de febrero de 2021, lo que la llevó a someterse inmediatamente a un riguroso tratamiento que incluyó quimioterapia, radioterapia, lumpectomía y extirpación de ganglios linfáticos.
La intervención médica resultó exitosa, pero según su oncóloga, el tiempo fue un factor crucial. "Si hubiera esperado hasta mayo como me sugirieron inicialmente, habríamos tenido una conversación muy diferente y tal vez no habría sobrevivido", reveló Johnson sobre la advertencia de su especialista.
Reconocimiento a la lealtad canina
Hoy, Chase Johnson vive agradecida por la extraordinaria sensibilidad de su mascota. "Si no hubiera tenido a Ceto, y si no hubiera tenido esa experiencia pasada con mi marido, quizá no estaría aquí", concluyó emocionada. Este caso extraordinario no solo destaca el profundo vínculo entre humanos y animales, sino que también plantea preguntas fascinantes sobre las capacidades sensoriales de los perros para detectar enfermedades humanas.
La historia de Ceto y Chase Johnson se suma a un creciente cuerpo de evidencia anecdótica y científica que sugiere que los perros pueden detectar ciertos tipos de cáncer a través de su agudo sentido del olfato, capaz de identificar cambios químicos imperceptibles para los humanos.