El enfoque cambia: la infertilidad ya no es solo un asunto femenino
Históricamente, la infertilidad se ha abordado principalmente desde la perspectiva femenina, debido a la idea real del reloj biológico de las mujeres, vinculado a su reserva ovárica finita que disminuye con los años. Esto ha concentrado la atención médica en las mujeres cuando las parejas enfrentan dificultades para concebir. Sin embargo, evidencia creciente revela que los hombres también poseen su propio reloj biológico, aunque funciona de manera diferente.
¿Cómo afecta la edad a la fertilidad masculina?
A diferencia de las mujeres, los hombres continúan produciendo espermatozoides durante casi toda la vida, pero esto no significa que su fertilidad permanezca inalterada. Con el paso del tiempo, pueden ocurrir varios cambios significativos:
- Disminución gradual en la calidad del semen.
- Aumento en la fragmentación del ADN espermático.
- Reducción en la movilidad o concentración de espermatozoides.
- Incremento en el riesgo de ciertas alteraciones genéticas.
No existe un punto tan concreto como la menopausia femenina, pero sí hay un deterioro progresivo asociado a la edad, que impacta directamente en la capacidad reproductiva.
Nuevas directrices australianas: un cambio de paradigma
Recientemente, Australia ha publicado nuevas directrices sobre infertilidad masculina que marcan un hito importante. Estas guías enfatizan que, cuando una pareja acude por problemas de reproducción, no solo la mujer debe ser evaluada. En lugar de tratar la evaluación masculina como un paso secundario tras fallar otros intentos, los médicos deben realizar estudios a los hombres de forma paralela desde el inicio.
La evaluación inicial recomendada incluye:
- Historia clínica detallada.
- Examen físico obligatorio, esencial para detectar condiciones como varicocele clínicamente significativo o masas testiculares que no se identifican mediante ecografías de rutina.
- Análisis de semen, cuyos resultados anormales deben confirmarse y valorarse junto con otros hallazgos.
Tras esta valoración en atención primaria, el paciente debe ser remitido a un especialista en reproducción masculina, asegurando un abordaje integral y oportuno.
La evidencia sobre el reloj biológico masculino
Estudios previos ya habían sugerido que la fertilidad masculina se ve afectada por la edad. En 2024, una investigación publicada en JAMA analizó más de 46 millones de nacimientos registrados en Estados Unidos entre 2011 y 2022, centrándose en padres de 50 años o más. Los hallazgos son reveladores:
- Aunque siguen siendo una minoría, cada vez hay más hombres que tienen hijos a esa edad, con una proporción que pasó del 1,1% en 2011 al 1,3% en 2022, un cambio sostenido y estadísticamente significativo.
- La paternidad tardía se asocia con un mayor uso de tecnologías de reproducción asistida y más casos en los que la mujer está teniendo su primer hijo.
- Incluso después de ajustar por la edad materna, cada aumento de 10 años en la edad del padre se relacionó con una mayor probabilidad de parto prematuro y bajo peso al nacer.
Esto no implica que ser padre a los 50 o más necesariamente conlleve complicaciones, pero sí indica que la edad paterna no es un factor neutro en la ecuación reproductiva. Aunque no exista un reloj biológico masculino tan visible como el femenino, la evidencia demuestra que el tiempo juega un papel crucial en la salud reproductiva de los hombres, subrayando la importancia de evaluaciones tempranas y continuas.