La Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva (SCCP) ha hecho un llamado urgente a la ciudadanía para extremar las medidas de seguridad antes de someterse a cualquier procedimiento estético o cirugía plástica, como las liposucciones. Este llamado surge tras el caso de Yulixa Toloza, una estilista de 52 años que desapareció el pasado 13 de mayo después de acudir al establecimiento Beauty Laser, ubicado en el barrio Venecia de Bogotá, para realizarse una lipólisis láser.
Hallazgo de un cuerpo en Apulo
Casi una semana después de su desaparición, la Fiscalía General de la Nación informó que en el municipio de Apulo, Cundinamarca, fue hallado el cuerpo de una mujer con características similares a las de Toloza. Medicina Legal será la encargada de confirmar la identidad de la víctima. Este trágico suceso ha puesto en evidencia los peligros de las prácticas estéticas realizadas fuera de los marcos legales y sanitarios establecidos.
Prácticas clandestinas y sus riesgos
La SCCP se pronunció enérgicamente contra las prácticas clandestinas que se llevan a cabo en instituciones no habilitadas, viviendas particulares o establecimientos que no cumplen con las condiciones mínimas para la atención en salud. La entidad advirtió que muchos procedimientos promocionados bajo nombres comerciales como “lipólisis láser”, “lipo sin dolor” o intervenciones de “rápida recuperación” son, en realidad, procedimientos quirúrgicos invasivos que pueden implicar graves riesgos para la vida y la salud de los pacientes.
“Una liposucción, independientemente de la tecnología utilizada, es una cirugía que requiere valoración médica previa, monitoreo, protocolos de seguridad, manejo adecuado del dolor, capacidad de respuesta ante emergencias y condiciones estrictas de habilitación sanitaria”, señaló la SCCP en un comunicado oficial.
Problemas identificados por las autoridades
Entre las situaciones más preocupantes que las autoridades y el personal médico han detectado en los últimos años se incluyen:
- Procedimientos realizados fuera de instituciones habilitadas.
- Uso de sedación sin supervisión adecuada.
- Ausencia de controles médicos pre y postoperatorios.
- Aplicación de sustancias no autorizadas que pueden provocar infecciones severas, deformidades permanentes, trombosis, embolias, pérdida de tejidos y complicaciones potencialmente mortales.
Damaris Romero Chamorro, presidenta de la SCCP, enfatizó que las cirugías plásticas deben realizarse bajo estrictas condiciones de seguridad, con personal entrenado y en instituciones habilitadas. “Ningún procedimiento estético está exento de riesgos y por eso es fundamental que los pacientes verifiquen adecuadamente quién realizará el procedimiento y en qué lugar se llevará a cabo”, afirmó Romero.
Recomendaciones para los pacientes
La SCCP presentó cinco recomendaciones clave que los pacientes deben considerar antes de someterse a cualquier procedimiento estético:
- Verificar la formación y certificación del profesional: Confirmar que el médico cuente con entrenamiento formal y respaldo académico en el tipo de procedimiento, que esté registrado en el Registro Único Nacional del Talento Humano en Salud (RETHUS) y que tenga autorización para ejercer.
- Confirmar que la cirugía se realice en una institución habilitada: El lugar debe estar aprobado por las autoridades sanitarias, como las secretarías de salud. No debe realizarse en apartamentos, viviendas, consultorios improvisados ni sitios sin capacidad de respuesta médica ante emergencias.
- Asistir a una valoración médica completa: La consulta debe incluir antecedentes médicos, exámenes, evaluación de riesgos, explicación clara de posibles complicaciones y orientación realista sobre los resultados esperados.
- Desconfiar de publicidad engañosa: Evitar promesas de resultados inmediatos, “sin dolor” o sin incapacidad, ya que toda cirugía implica riesgos y requiere controles médicos antes, durante y después del procedimiento.
- Cumplir estrictamente las recomendaciones pre y postoperatorias: Asistir a controles médicos y mantener comunicación permanente con el profesional tratante para detectar oportunamente cualquier complicación.
La SCCP reiteró que la salud y la seguridad deben estar por encima de cualquier finalidad estética. Las decisiones sobre procedimientos quirúrgicos deben tomarse de manera informada y responsable. Como criterio adicional, sugirió verificar si el profesional pertenece a sociedades científicas reconocidas, lo que garantiza un mayor respaldo y compromiso con la ética médica.



