Una nueva investigación presentada en el Congreso Europeo sobre Obesidad 2026 ha revelado que caminar alrededor de 8,500 pasos diarios puede ayudar a las personas a mantener la pérdida de peso después de una dieta. El hallazgo apunta a una estrategia sencilla y accesible para combatir uno de los mayores problemas en el tratamiento de la obesidad: recuperar los kilos perdidos con el tiempo.
El desafío del mantenimiento del peso
Los investigadores explican que muchas personas logran bajar de peso inicialmente, pero la mayoría recupera parte o incluso todo ese peso en un periodo de tres a cinco años. El estudio destaca que el verdadero reto no es adelgazar, sino mantener los resultados a largo plazo. La investigación revisó 18 ensayos clínicos realizados en países como Estados Unidos, Reino Unido, Australia y Japón.
Resultados del estudio
Los participantes que siguieron programas de modificación de estilo de vida aumentaron su actividad física hasta alcanzar aproximadamente 8,500 pasos diarios y lograron conservar gran parte del peso perdido. Además, quienes mantuvieron ese nivel de actividad durante la etapa de mantenimiento recuperaron menos peso. Curiosamente, los científicos encontraron que aumentar la cantidad de pasos diarios no estaba relacionado con perder más peso durante la fase inicial de la dieta. En cambio, caminar resultó especialmente útil para evitar el efecto rebote después del adelgazamiento.
Una herramienta económica y sostenible
Los expertos consideran que esto convierte a la caminata en una herramienta económica, sencilla y sostenible para la salud a largo plazo. “Aumentar el número de pasos diarios hasta los 8.500 es una estrategia sencilla y asequible para evitar recuperar el peso perdido”, de acuerdo con Marwan El Ghoch, investigador del Departamento de Ciencias Biomédicas, Metabólicas y Neuronales de la Universidad de Módena y Reggio Emilia.
El estudio subraya que la clave está en la consistencia: mantener ese nivel de actividad física después de la dieta es fundamental para evitar la recuperación del peso. Los investigadores recomiendan integrar la caminata en la rutina diaria, como subir escaleras, estacionar más lejos o dar paseos cortos después de las comidas.



