Dormir bien se ha convertido en un desafío creciente para las nuevas generaciones. El uso constante de redes sociales y dispositivos móviles durante la noche está modificando los hábitos de descanso, especialmente entre los jóvenes, y generando preocupación por sus efectos en la salud física y mental.
Según datos de la Sleep Health Foundation, el 93% de las personas pertenecientes a la Generación Z afirma permanecer despierta más allá de su hora habitual de dormir, principalmente debido al uso de redes sociales y dispositivos electrónicos. Esta exposición prolongada a las pantallas durante la noche está dificultando la conciliación del sueño y alterando los patrones normales de descanso.
Riesgos para la salud mental
Diversos estudios también han identificado que los jóvenes que duermen menos de ocho horas presentan un mayor riesgo de desarrollar problemas de salud mental. Esta situación ha encendido las alertas sobre el impacto que la falta de descanso puede tener en el bienestar integral de las nuevas generaciones.
Daniela Escalona, experta en sueño de Emma Colchón, explicó que el deterioro de los hábitos de descanso responde a cambios culturales y tecnológicos. “Dormir poco dejó de verse como un problema y pasó a ser algo casi normal. Las redes sociales, los horarios irregulares y la presión constante de estar siempre disponibles han creado una generación que va a la cama tarde, duerme mal y se levanta cansada, pero lo asume como parte de su rutina”, señaló.
Escalona indicó además que, a diferencia de generaciones anteriores, actualmente existen menos límites naturales para desconectarse antes de dormir. Mientras antes la televisión marcaba el final de las actividades nocturnas, hoy los dispositivos móviles permiten permanecer conectados de manera permanente.
Déficit de sueño en Colombia
En Colombia, esta tendencia también se refleja en cifras concretas. De acuerdo con un estudio global sobre hábitos de sueño realizado por IKEA, los colombianos duermen en promedio 6 horas y 31 minutos por noche, una cifra inferior a las entre 7 y 8 horas recomendadas por especialistas.
Especialistas señalan que pequeñas acciones pueden contribuir a mejorar la calidad del descanso. Entre las principales recomendaciones están evitar el uso del celular antes de dormir, establecer horarios regulares para acostarse, incluso durante los fines de semana, y dedicar algunos minutos previos al sueño sin exposición a pantallas.
La experta de Emma Colchón también destacó la importancia del entorno de descanso. Mantener la habitación oscura, con una temperatura fresca y libre de interrupciones digitales puede favorecer un mejor sueño. Asimismo, indicó que el uso de sonidos constantes puede ayudar a reducir el impacto del ruido exterior.
“El descanso se ha vuelto cada vez más desafiante; entender y mejorar los hábitos de sueño se convierte en una prioridad, especialmente para las nuevas generaciones que hoy enfrentan mayores dificultades para desconectarse y recuperarse adecuadamente”, agregó Escalona.
Este contenido fue elaborado con información de conocimiento público divulgado a medios de comunicación y contó con la revisión de una periodista y una editora.



