Encuesta global revela que 54% de adultos nunca habla con su médico sobre herpes zóster
54% de adultos no habla con médico sobre herpes zóster

Alta desinformación sobre herpes zóster entre adultos con enfermedades crónicas

Una investigación global realizada por el laboratorio GSK durante la Semana de Acción contra el Herpes Zóster ha revelado datos alarmantes sobre el desconocimiento que existe respecto a esta enfermedad. El estudio, que consultó a más de 6.000 personas en diez países diferentes, encontró que el 46% de los adultos mayores de 50 años ignora completamente que vivir con una patología crónica puede incrementar significativamente su riesgo de desarrollar herpes zóster.

Percepción errónea del riesgo entre pacientes crónicos

Los resultados profundizan en una percepción limitada y potencialmente peligrosa: el 35% de los encuestados considera que si su enfermedad crónica está controlada, no enfrenta ningún riesgo adicional. Peor aún, uno de cada cuatro participantes cree erróneamente que su condición de salud no afecta de ninguna manera su sistema inmunológico.

"Estos datos evidencian no sólo un mayor riesgo clínico, sino también una brecha importante de información y acción", explicó el doctor Víctor Saravia, gerente médico senior de vacunas de GSK Colombia. "El 54% de las personas encuestadas afirmó que nunca ha conversado con su médico sobre el herpes zóster, a pesar de que el 68% lo visita regularmente para el manejo de su enfermedad de base".

El impacto real de las enfermedades crónicas

Las cifras médicas son contundentes: mientras el 99% de los adultos está en riesgo de desarrollar herpes zóster en algún momento de su vida, la probabilidad de reactivación del virus aumenta considerablemente a partir de los 50 años debido al debilitamiento natural del sistema inmune. Sin embargo, las enfermedades crónicas elevan este riesgo de manera sustancial.

Las personas inmunocomprometidas por patologías como diabetes tipo 1 y 2, enfermedad renal crónica, enfermedades cardiovasculares o respiratorias, entre otras, tienen un 51% más de probabilidad de desarrollar herpes zóster. Este incremento se debe al impacto directo que estas condiciones tienen sobre el sistema inmunológico y la reactivación del virus varicela-zóster.

Consecuencias devastadoras en la vida diaria

Entre quienes han desarrollado la enfermedad, los resultados evidencian un impacto significativo en su calidad de vida:

  • El 42% reportó dolor severo que limitó sus actividades cotidianas de manera importante.
  • El 31% experimentó impacto emocional negativo o aislamiento social.
  • El 25% afirmó que no esperaba que la enfermedad fuera tan grave como resultó ser.

Estos testimonios confirman que el herpes zóster suele subestimarse tanto en su intensidad como en sus posibles complicaciones a largo plazo.

¿Qué es exactamente el herpes zóster?

Conocido popularmente como "culebrilla", el herpes zóster se produce por la reactivación del virus de la varicela-zóster, el mismo que causa la varicela durante la infancia. Después de la infección primaria, el virus permanece latente en el organismo y puede reactivarse años después en forma de herpes zóster, provocando una erupción dolorosa de ampollas generalmente en un solo lado del cuerpo o la cara.

Se estima que uno de cada cinco pacientes desarrolla neuralgia posherpética, la complicación más común del herpes zóster, caracterizada por un dolor incapacitante que puede persistir durante meses, años o incluso toda la vida.

Prevención y tratamiento: acciones urgentes

Ante este panorama preocupante, los especialistas enfatizan que prevenir y tratar a tiempo es fundamental. Adoptar hábitos saludables como una alimentación balanceada, actividad física regular y un manejo adecuado del estrés ayuda a fortalecer el sistema inmunológico. Sin embargo, la vacunación se presenta como una medida particularmente efectiva para reducir el riesgo de desarrollar la enfermedad.

En caso de presentar síntomas, es crucial acudir al médico y comenzar tratamiento dentro de las primeras 72 horas para que sea efectivo. "Los resultados de la encuesta resaltan la necesidad de una mayor educación sobre el herpes zóster en el manejo de enfermedades crónicas", puntualizó el doctor Saravia. "Es fundamental que las personas con estas condiciones, así como la población sana de 50 años o más, acudan al médico, abran estas conversaciones y tomen acción frente a medidas de prevención y tratamiento oportuno".