El mototaxismo: una solución que se transformó en tragedia cotidiana
En ningún Estado de derecho puede justificarse la violación de la ley por condiciones de pobreza. Sin embargo, las sociedades que combaten la pobreza mediante el fortalecimiento de la justicia logran prevenir delitos, aunque nunca los excusan. En este contexto ha emergido el fenómeno del mototaxismo, presentándose como una tabla de salvación para miles de manos desocupadas en ciudades y pueblos colombianos.
Una alternativa laboral que desafía las normas
Esta actividad, que funciona tanto como solución laboral como medio de transporte para estratos vulnerables, se ha negado sistemáticamente a respetar las normas de circulación vehicular. Lo que comenzó como una respuesta a la necesidad económica se ha convertido en un enorme desafío de salud pública, con cifras alarmantes que compiten con las de enfermedades graves.
Las estadísticas revelan una realidad preocupante: los accidentes de tránsito ocasionan aproximadamente 10 millones de muertes anuales a nivel mundial, una cifra que iguala el impacto del cáncer. Mientras tanto, enfermedades infecciosas que antes causaban devastadoras epidemias han sido controladas gracias a avances médicos como las vacunas.
El regreso de amenazas y el surgimiento de nuevas
Las vacunas milagrosas, distribuidas gratuitamente por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en todo el planeta sin distinciones políticas, económicas o religiosas, lograron contener males como la viruela y el sarampión. Sin embargo, en algunos países que priorizan extremos ideológicos por encima del derecho a la salud, han reaparecido enfermedades potencialmente mortales como el sarampión después de décadas de control.
Paralelamente, crecen de manera alarmante las muertes ocasionadas por accidentes automovilísticos, especialmente aquellos relacionados con el mototaxismo. Este fenómeno social no solo se ha consolidado como medio de transporte, sino también como herramienta de supervivencia en barrios y veredas habitadas por familias humildes, muchas desplazadas por la violencia y la falta de oportunidades laborales.
Cifras que superan enfermedades graves
Anualmente, los accidentes de tránsito causan aproximadamente 1.200.000 víctimas mortales en el mundo, superando incluso las cifras del cáncer y de enfermedades infecciosas. Para muchos mototaxistas, esta actividad representa una "cuestión de supervivencia" que, según su perspectiva, los exime de cumplir normas de tránsito, dejando en la oscuridad perpetua a quienes sufren las consecuencias de esta postura.
Las medidas tradicionales como el endurecimiento de normas de tránsito y la implementación de sistemas de transporte masivo han demostrado tener un impacto limitado frente a este fenómeno. El mototaxismo ha transitado de ser un problema monumental de movilidad a convertirse en un asunto urgente de salud pública que requiere control inmediato por parte de las autoridades.
La realidad en Cartagena y Colombia
En Cartagena, al igual que en el resto del país, se incrementan dramáticamente las víctimas mortales inocentes. En los últimos meses se registraron 117 fallecidos por accidentes de tránsito, de los cuales 95 estuvieron relacionados con motocicletas, representando un impactante 80% del total. A estas cifras se suman centenares de personas gravemente lesionadas, viudas, huérfanos y secuelas irremediables que marcan para siempre a las familias afectadas.
El mototaxismo ha llegado para quedarse y, como ocurre en todas las profesiones y oficios humanos, entre sus filas se camuflan delincuentes que hacen pagar a justos por pecadores. Así como la humanidad aprendió a enfrentar el cáncer y epidemias mortales, expertos en movilidad y desarrollo humano sostenible deberían proponer alternativas laborales dentro de marcos legales para quienes encontraron en el mototaxismo su única forma de sobrevivir.
La solución no puede ser regresar al nido con la esperanza marchita y las manos vacías. Pensándolo bien, cabe recordar que los depredadores más peligrosos e insaciables de la humanidad jamás han cabalgado en motos, pero las consecuencias de este fenómeno social requieren atención inmediata y soluciones integrales que protejan tanto a trabajadores como a la ciudadanía en general.
