Sector salud propone 14 consensos para enfrentar crisis y pide plan de choque
Sector salud propone 14 consensos para crisis y pide plan

Más de 30 organizaciones del sector salud presentaron una hoja de ruta con 14 consensos considerados prioritarios para enfrentar la crisis del sistema de salud colombiano. El documento, construido durante cinco meses de diálogo entre pacientes, médicos, EPS, hospitales, clínicas, universidades, industria farmacéutica y centros de pensamiento, busca servir de base para las decisiones que adopte el próximo gobierno desde el 7 de agosto.

Iniciativa presentada a candidatos presidenciales

La iniciativa, denominada Consensos para el futuro del sector salud, será presentada este 14 de mayo a los candidatos presidenciales en un conversatorio convocado por las organizaciones participantes. Los promotores del documento insistieron en que el sistema atraviesa una crisis humanitaria, financiera e institucional que exige medidas urgentes para garantizar la continuidad de tratamientos, la estabilidad de clínicas y hospitales y el pago oportuno a los trabajadores de la salud.

Ejes estratégicos de los consensos

La propuesta quedó estructurada en 14 consensos sectoriales agrupados en seis grandes líneas estratégicas. El primero de ellos plantea que los pacientes y usuarios deben convertirse en el centro de cualquier decisión pública. El documento advierte que las fallas operativas actuales están generando “daño evitable” y aumentando las barreras de acceso, por lo que propone mecanismos de aprendizaje y no repetición frente a los problemas que hoy afectan a millones de usuarios.

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El segundo consenso establece la Atención Primaria en Salud (APS) como eje integrador del sistema. Según las organizaciones, el país requiere una atención primaria con capacidad resolutiva real, articulada territorialmente y enfocada no solo en la enfermedad sino también en la prevención.

Otro de los acuerdos plantea que la salud debe asumirse como una política de Estado y no como una política de gobierno. Para ello, proponen fortalecer la estabilidad normativa, recuperar la confianza institucional y blindar técnicamente entidades como el Ministerio de Salud, la Superintendencia Nacional de Salud, el Invima y el IETS.

Talento humano y sostenibilidad financiera

El cuarto consenso gira alrededor del talento humano en salud. El documento sostiene que sin salarios dignos, estabilidad laboral y pagos oportunos “ninguna reforma es viable”. Por eso propone medidas como certificaciones obligatorias de pago a trabajadores, formalización laboral progresiva y un plan nacional de talento humano con horizonte de 20 a 30 años.

La sostenibilidad financiera constituye otro de los ejes centrales. Las organizaciones plantean determinar la cifra real de la deuda del sistema mediante una consolidación técnica independiente, normalizar el flujo de recursos y ajustar técnicamente la UPC bajo criterios de suficiencia y sostenibilidad.

El documento también defiende el aseguramiento como mecanismo de gestión integral del riesgo. Aunque varios voceros insistieron en que no buscan defender a las EPS como figuras particulares, sí consideran indispensable preservar la función de articulación del sistema para garantizar continuidad del cuidado y organización de las redes de atención.

Acceso a tecnologías y redes integradas

En materia de acceso a tecnologías, el consenso propone incorporar innovación y medicamentos bajo criterios técnicos y sostenibilidad fiscal. También plantea reducir rezagos regulatorios y agilizar procesos en el Invima para evitar desabastecimientos o interrupciones de tratamientos. Otro de los puntos prioriza la organización de redes integradas con enfoque territorial, diferenciando necesidades urbanas, rurales y dispersas.

En esa misma línea, el documento reconoce al hospital público como “pilar territorial” y propone fortalecerlo mediante financiación diferencial y mejor gobierno corporativo. Las organizaciones también advirtieron sobre el crecimiento de enfermedades crónicas y de alto costo, por lo que proponen modelos integrales de atención para cáncer, VIH, enfermedades huérfanas y patologías complejas, con seguimiento longitudinal y continuidad terapéutica.

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Salud como motor de desarrollo

El décimo consenso plantea que la salud debe asumirse como motor de desarrollo económico y competitividad nacional. La hoja de ruta propone integrar las políticas de salud con ciencia, tecnología, industria e innovación para fortalecer investigación clínica, infraestructura tecnológica y transferencia de conocimiento.

Otro de los acuerdos pide construir instituciones “modernas, técnicas y confiables”, con mayor transparencia, trazabilidad financiera e interoperabilidad de la información sectorial. Finalmente, el documento incluye un consenso sobre ciencia, tecnología e innovación como pilares estructurales del sistema, con la creación de un Observatorio Nacional de Innovación en Salud y misiones estratégicas enfocadas en salud digital, cronicidad y fortalecimiento hospitalario.

Voces del sector

Durante la presentación, los voceros coincidieron en que el documento no constituye una reforma predeterminada ni un programa de gobierno, sino una base técnica construida desde el consenso entre actores históricamente enfrentados. Ana María Vesga, presidenta de Acemi, aseguró que la crisis permitió reunir sectores que hace algunos años difícilmente habrían construido una agenda común. Según afirmó, el próximo gobierno deberá llegar con medidas urgentes para estabilizar el sistema y definir el futuro de las EPS intervenidas.

“Tenemos que ser capaces de desplegar acciones sobre cuál es el modelo de aseguramiento que queremos en el país y cómo fortalecer su gestión en los territorios”, afirmó. Por su parte, Clemencia Mayorga, presidenta del Colegio Médico de Cundinamarca y Bogotá, aseguró que la crisis ha provocado niveles críticos de frustración y precariedad laboral entre los trabajadores de la salud. “Estamos hablando de una crisis humanitaria que afecta profundamente a pacientes y trabajadores”, dijo.

Álvaro Puerto, vocero de Colombia Salud en Acción, sostuvo que el documento demuestra que el sector puede construir acuerdos incluso en medio de profundas diferencias. “Más del 85 % de los participantes coincidimos en cuáles deberían ser las estrategias para transformar el sistema”, afirmó. Denis Silva, vocero de Pacientes Colombia, pidió que el próximo gobierno adopte un plan de choque “real, medible y alcanzable” y reiteró que “la salud no es de derecha ni de izquierda”.

Mientras tanto, Álvaro Molina, vocero de la Mesa Nacional de Usuarios, señaló que la prioridad debe ser recuperar el acceso efectivo de los pacientes y reconstruir la confianza entre los actores del sistema. “Este ejercicio está pensado solo en una cosa: la gente”, afirmó. El documento será entregado a partidos políticos, campañas presidenciales, Congreso y autoridades nacionales y territoriales como un insumo técnico para orientar la discusión sobre el futuro del sistema de salud colombiano.