La Superintendencia de Salud ha puesto en marcha una auditoría integral al Fondo de Salud del Magisterio (Fomag), administrado por la Fiduciaria Previsora, ante múltiples denuncias de irregularidades que incluyen cobro de comisiones ilegales y realización de procedimientos médicos ficticios. El superintendente Daniel Quintero lidera el proceso y confirmó que la investigación abarcará varios periodos, incluyendo la transición entre el modelo de salud anterior y el actual.
Detalles de la auditoría
Quintero detalló que se auditarán las fases de ejecución y supervisión de los contratos, así como las irregularidades en el manejo de los recursos del magisterio. “Tenemos información de que se estarían pagando por cápita hasta dos o tres veces más del valor tradicional, pero también algunos casos en los que se vienen realizando varios procedimientos médicos, como colonoscopias, a una persona el mismo día”, señaló.
En cuanto a la duración, precisó que, aunque las auditorías suelen durar entre 30 y 40 días, por petición del presidente Gustavo Petro, el primer entregable de resultados se presentará en 15 días. Además, confirmó que la inspección no se limitará al Fomag, sino que se extenderá a Fiduprevisora, encargada de ejecutar los recursos, realizar contrataciones y manejar los sistemas de información.
Contratos bajo la lupa
Entre los contratos investigados está la selección de gestores farmacéuticos. Quintero afirmó que verificarán si los escogidos cumplían las condiciones técnicas y la capacidad operativa requerida, y si la supervisión fue adecuada. También revisarán si los prestadores contratados son idóneos o si el Fomag mantuvo los mismos actores del modelo anterior, que el presidente Petro ordenó desmantelar por considerar que montaron una red de corrupción.
Otras irregularidades denunciadas incluyen cobro de coimas a IPS, tráfico de afiliados y mal manejo de sistemas de información. Quintero señaló que contratistas e intermediarios del modelo anterior habrían creado estrategias para boicotear la implementación del nuevo esquema. “Incluso dentro de Fiduprevisora ha habido quienes han boicoteado el proceso para que no pueda avanzar”, sostuvo.
Gestión nocturna de facturas
Otra alerta se relaciona con la gestión nocturna de facturas. “Tenemos noticias de que 30.000 facturas que estaban por pagar en la noche, al otro día amanecieron cerradas y listas para pagar”, reveló Quintero. La entidad deberá establecer si esto representa una irregularidad o tiene una explicación administrativa.
El superintendente enfatizó que el procedimiento no protegerá a nadie por razones políticas: “Ni a funcionarios de este Gobierno ni de ningún gobierno. Vengo a que se cumpla la ley”.
Uso de inteligencia artificial
Quintero celebró que esta será la primera auditoría del sector salud que incorporará inteligencia artificial para el cruce de información. Toda la documentación será solicitada en formato digital para rastrear datos y detectar inconsistencias entre contratos, facturas y prestaciones. “Nuestro objetivo es revisar miles y miles de facturas. Darnos cuenta, por ejemplo, de que un procedimiento aquí lo están haciendo en $10.000 y en el mismo modelo lo están haciendo en $10 millones”, explicó.
Recalcó la importancia de este factor, ya que “estamos ante un sistema obsoleto en términos tecnológicos con 70% de acceso tecnológico deficiente. Todavía hay facturas a mano, miles de millones de facturas a mano. Después de que alguien las primeras mil, ¿quién va a ir a revisarlas otra vez? Eso, obviamente, se presta para temas de corrupción”.
Defensa de Nueva EPS
Quintero también se refirió a una reunión de seguimiento con Nueva EPS, a la que defendió como pilar estructural del sistema de salud colombiano, asegurando que es la única entidad del país que tiene al Estado como garantía de respaldo, lo que la convierte en un actor irreemplazable frente a la volatilidad histórica del mercado de aseguramiento. “Mientras muchas EPS han salido del mercado porque sus dueños no quisieron capitalizar, el Gobierno sí está dispuesto a hacerlo”, argumentó.
Señaló que en el último periodo, 100 EPS fueron liquidadas o salieron del mercado, las cuales nunca tuvieron vocación de permanencia sino de negocio, alineando sus objetivos con la reducción mínima de la prestación de servicios para maximizar utilidades de corto plazo. “Muchas EPS están aquí por un ratico, no están pensando en las próximas décadas. Nos dejan enfermar a la gente pensando que ellos se van a retirar”, advirtió.
Propuesta para casos críticos
El superintendente respaldó una propuesta del presidente de Nueva EPS, Jorge Iván Ospina, para atender casos críticos de niños que no reciben sus medicamentos a tiempo. La propuesta consiste en que la Adres, en situaciones de emergencia donde haya una vida en riesgo y la EPS no pueda garantizar la entrega a tiempo, realice un giro directo a la familia para que el paciente pueda adquirirlo por su cuenta. “Es un procedimiento de emergencia, solo en aquellos casos cuando sea necesario, cuando haya una vida en riesgo”, precisó Quintero.
Cambios estructurales
Finalmente, insistió en que el problema del sistema no se resuelve solo persiguiendo la corrupción caso por caso, sino cambiando los incentivos estructurales. El modelo actual premia a las EPS que entregan menos medicamentos y realizan menos procedimientos, porque de eso dependen sus utilidades de corto plazo.



