Una visita sorpresa de la Superintendencia Nacional de Salud a un punto de dispensación de medicamentos de Cafam, ubicado en la Calle 51 de Bogotá, dejó al descubierto posibles irregularidades en la entrega de tratamientos a pacientes que, pese a recibir la respuesta de que no había disponibilidad, seguían esperando fórmulas médicas.
Inspección liderada por el superintendente
La inspección fue liderada por el superintendente Daniel Quintero Calle, quien aseguró que durante el operativo se encontraron medicamentos almacenados dentro del establecimiento. El recorrido se realizó como parte del Plan 100, una estrategia impulsada por el Gobierno nacional para reforzar el control sobre gestores farmacéuticos y EPS ante las constantes denuncias relacionadas con barreras de acceso a medicamentos y otros servicios de salud. La presencia de funcionarios de la Supersalud se dio mientras decenas de usuarios permanecían en largas filas intentando reclamar tratamientos médicos pendientes.
Hallazgos durante el operativo
Según informó la entidad, al inicio de la inspección los estantes del dispensario se encontraban vacíos. Sin embargo, la situación habría cambiado durante el operativo. Funcionarios de la Superintendencia señalaron que, tras la llegada del equipo de inspección, comenzó el abastecimiento de medicamentos y la entrega de fórmulas médicas que algunos usuarios llevaban esperando durante semanas e incluso meses.
El hallazgo encendió nuevamente las alertas sobre los tiempos de entrega de tratamientos médicos, especialmente entre adultos mayores, pacientes con enfermedades crónicas y familiares que aseguran enfrentar obstáculos constantes para acceder a medicamentos esenciales. Afuera del dispensario, varios usuarios denunciaron retrasos prolongados en la entrega completa de sus fórmulas y reclamaron una atención más oportuna frente a necesidades médicas urgentes.
Declaraciones del superintendente
Durante la visita, el superintendente Daniel Quintero Calle envió un mensaje directo frente a lo ocurrido y cuestionó las razones por las cuales pacientes seguían sin recibir medicamentos que, según la inspección, sí estarían disponibles dentro del punto de atención. “La orden es clara: los medicamentos se tienen que entregar. Hoy encontramos lo de siempre: a la gente le dicen que no hay medicamentos, pero sí están”, afirmó el funcionario durante el operativo realizado en Bogotá.
La Supersalud también aseguró que existen recursos para garantizar la prestación del servicio y advirtió que no deberían presentarse bloqueos o demoras injustificadas en el acceso a tratamientos. “Los recursos sí se giran. Lo que no puede seguir pasando es que se retengan medicamentos y procedimientos mientras los pacientes esperan”, señaló Quintero Calle al referirse a las denuncias conocidas durante la jornada de inspección.
Plan 100 y operativos simultáneos
El operativo en el dispensario de Cafam hace parte de una ofensiva más amplia desplegada por la Superintendencia Nacional de Salud en distintas regiones del país. De acuerdo con la entidad, actualmente se desarrollan más de 100 operativos simultáneos orientados a verificar las condiciones de entrega de medicamentos y la atención prestada por gestores farmacéuticos y EPS.
La estrategia busca identificar posibles barreras que afecten el acceso oportuno a tratamientos, especialmente en casos de pacientes que requieren continuidad terapéutica o dependen de medicamentos permanentes para controlar enfermedades crónicas. Las inspecciones, indicó la Supersalud, continuarán hasta comprobar que los usuarios reciban sus tratamientos dentro de los tiempos establecidos y sin nuevas demoras.
El mensaje final de la entidad fue insistir en la necesidad de garantizar la atención efectiva a los pacientes y reforzar la supervisión sobre quienes participan en la cadena de entrega de medicamentos. “El objetivo es poner en orden a los gestores farmacéuticos y garantizar que los pacientes reciban los tratamientos que necesitan”, concluyó Quintero Calle.



