Más de 30 organizaciones del sector salud presentaron este martes en Bogotá un documento de consensos con propuestas para que el próximo gobierno atienda la crisis del sistema de salud. La iniciativa, denominada ‘Consensos para el futuro del sector salud’, reúne a representantes de pacientes, médicos, EPS, clínicas, hospitales, academia e industria farmacéutica. Plantea 14 acuerdos sectoriales y seis bloques estratégicos de acción para estabilizar el sistema desde el primer día del próximo mandato presidencial.
Hoja de ruta para los candidatos
La hoja de ruta será puesta a consideración de los candidatos presidenciales en un conversatorio convocado para este 14 de mayo, aunque durante la presentación se aclaró que no todos han confirmado asistencia. El documento fue construido durante más de cinco meses de diálogo entre organizaciones de pacientes, usuarios, talento humano en salud, aseguradores, prestadores, academia, industria farmacéutica y centros de pensamiento. Entre los participantes estuvieron Pacientes Colombia, la Mesa Nacional de Usuarios, Acemi, Colombia Salud en Acción, la Asociación Colombiana de Sociedades Científicas, colegios médicos, gremios farmacéuticos y asociaciones hospitalarias.
Medidas urgentes para la crisis
Durante la presentación, los voceros coincidieron en describir el momento actual como una crisis humanitaria y financiera que requiere medidas urgentes de estabilización, especialmente frente a las fallas en la entrega de medicamentos, cierres de servicios, dificultades de acceso y retrasos en los pagos a trabajadores del sector. El documento propone que la salud sea asumida como una política de Estado y no como una política de gobierno. Entre las medidas prioritarias plantea la adopción de un Plan Nacional de Estabilización Financiera y Humanitaria, la creación de una mesa técnica nacional de estabilización, el fortalecimiento técnico de entidades como el Ministerio de Salud, la Superintendencia Nacional de Salud, el Invima y el IETS, así como mecanismos de transparencia sobre cartera, tiempos de pago y flujo de recursos.
También propone determinar la cifra real de la deuda del sistema, ajustar técnicamente la UPC, estabilizar financieramente a Nueva EPS y establecer mecanismos extraordinarios para normalizar el flujo de recursos entre EPS, clínicas, hospitales y gestores farmacéuticos.
Defensa del aseguramiento
Otro de los ejes centrales del documento es la defensa del aseguramiento como mecanismo de gestión integral del riesgo y continuidad del cuidado, aunque los participantes insistieron en que el debate no debe centrarse en las EPS como instituciones particulares sino en preservar la función de articulación del sistema. Ana María Vesga, presidenta de Acemi, aseguró que la crisis actual permitió reunir actores que históricamente habían tenido profundas diferencias. “Gracias a la crisis es algo que era quizá impensable hace cuatro o cinco años: reunir a todos los actores alrededor de la preocupación por el sistema de salud”, afirmó.
La dirigente sostuvo que el sistema colombiano “admite muchas correcciones y muchas mejoras”, pero defendió el modelo de aseguramiento como base de la cobertura universal alcanzada en el país. También criticó las intervenciones a EPS realizadas durante el actual gobierno y afirmó que “19,8 millones de colombianos están mal atendidos en EPS intervenidas”. Según Vesga, el próximo gobierno deberá llegar “a estabilizar a este paciente”, en referencia al sistema de salud, mediante un plan de choque urgente para los usuarios que hoy presentan problemas de atención y acceso a medicamentos. Además, pidió definir rápidamente el futuro de las EPS intervenidas, incluida Nueva EPS. “Tenemos que tener claro cómo vamos a fortalecer el modelo que tenemos a partir de las capacidades que tenemos”, dijo.
Impacto en trabajadores de la salud
Por su parte, Clemencia Mayorga, presidenta del Colegio Médico de Cundinamarca y Bogotá, advirtió sobre el impacto de la crisis en los trabajadores de la salud. Señaló que actualmente el sistema cuenta con cerca de 145.000 médicos, unos 350.000 profesionales sanitarios y aproximadamente un millón de trabajadores vinculados al sector. Mayorga calificó la situación como una “crisis humanitaria” que afecta tanto a pacientes como a trabajadores y describió casos de médicos que llevan meses sin recibir salario. Relató el caso de una pediatra en Bogotá que no recibe ingresos desde noviembre de 2025 y que ha debido endeudarse para cubrir gastos básicos, reflejando la realidad de otros miles de profesionales. “Los trabajadores de la salud y los médicos hoy tienen dos tipos de problemas grandes: la frustración permanente de no encontrar cómo y con qué tratar a sus pacientes y el cierre de servicios y la inoportunidad en los pagos”, afirmó. La dirigente insistió en que uno de los consensos fundamentales es garantizar el pago oportuno de salarios y mejorar las condiciones laborales del talento humano en salud.
Llamado a la unidad
Álvaro Puerto, vocero de Colombia Salud en Acción, aseguró que el país atraviesa una “crisis humanitaria” visible en las dificultades de acceso a medicamentos, la pérdida de empleos y el deterioro operativo del sistema. Puerto comparó la situación con un “efecto bola de nieve” que, si no se detiene, “va a arrasar con todo lo que existe”. También destacó que el proceso permitió reconocer puntos comunes entre sectores históricamente enfrentados. “Lo que nos une es la vida y el ser humano”, afirmó. Según explicó, más del 85 % de los participantes coincidieron en las estrategias necesarias para transformar el sistema.
Denis Silva, vocero de Pacientes Colombia, insistió en que el centro del sistema deben ser los pacientes y no las instituciones. El líder de pacientes cuestionó el desempeño del actual gobierno en materia de salud y pidió que el próximo presidente tenga un plan de choque “real, medible y alcanzable”. “La salud no es de derecha ni de izquierda. La salud es de los ciudadanos”, afirmó. Silva también pidió que el próximo gobierno nombre una persona “conocedora del sistema”, respetuosa de los fallos judiciales y capaz de unir al sector salud.
Entre tanto, Álvaro Molina, vocero de la Mesa Nacional de Usuarios, destacó que el documento busca priorizar los acuerdos sobre las diferencias y construir confianza entre los actores del sistema. “Esto no es para un candidato o una candidata. Es para la sociedad en general”, afirmó. Según dijo, el acceso efectivo a los servicios y medicamentos debe ser el “momento de verdad” del sistema de salud.
Ejes adicionales del documento
El documento también plantea fortalecer la Atención Primaria en Salud, consolidar redes integradas con enfoque territorial, proteger la continuidad del tratamiento de pacientes crónicos y fortalecer el hospital público como eje de las redes territoriales. En materia de talento humano, propone formalización laboral progresiva, pago oportuno obligatorio, incentivos para trabajar en zonas rurales y un plan nacional de talento humano con horizonte de 20 a 30 años. La agenda incluye además medidas para agilizar trámites regulatorios, fortalecer la evaluación de tecnologías sanitarias, modernizar el Invima y consolidar la salud como motor de desarrollo económico, ciencia, tecnología e innovación.
Marco de referencia sectorial
En las consideraciones finales, el documento aclara que no constituye una propuesta de reforma específica ni un programa de gobierno, sino un “marco de referencia sectorial” construido desde el consenso técnico para orientar decisiones urgentes y de largo plazo sobre el futuro del sistema de salud colombiano.



