Supersalud inicia auditoría focalizada contra Nueva EPS por caso de niño fallecido
La Superintendencia Nacional de Salud anunció este miércoles la apertura de una auditoría focalizada a la Nueva EPS, tras la muerte de Kevin Acosta Pico, un niño de siete años diagnosticado con hemofilia que falleció el pasado 13 de febrero en Bogotá. El menor sufrió un accidente mientras montaba bicicleta en Huila y fue trasladado al Hospital de la Misericordia, donde murió en cuidados intensivos.
Denuncias por retrasos y falta de medicación
La madre del niño, Katherine Pico, señaló retrasos significativos en la autorización del traslado por parte de Nueva EPS, además de la falta de entrega del medicamento profiláctico Emicizumab, que debía administrarse cada 28 días pero que no recibía desde el 12 de diciembre. La Supersalud expresó sus condolencias a la familia e inició una investigación para establecer posibles responsabilidades administrativas.
La entidad verificará si se omitieron las normas vigentes sobre entrega oportuna de medicamentos y directrices para atención de enfermedades huérfanas. Cualquier irregularidad detectada podría derivar en sanciones administrativas, multas o medidas correctivas adicionales contempladas en la ley.
Posición de Nueva EPS y detalles del caso
Nueva EPS publicó un informe técnico donde confirma que Kevin tenía diagnóstico de hemofilia y estaba en manejo profiláctico mensual desde octubre de 2019. La EPS señaló que la última dosis certificada fue aplicada el 14 de diciembre, coincidiendo con el testimonio de la madre. Sin embargo, reconoció que un cambio de municipio solicitado por la madre generó retrasos en la aplicación del medicamento.
El documento detalla que el accidente ocurrió el 8 de febrero, cuando el niño sufrió un trauma craneoencefálico tras caer desde un muro de 1,5 metros. Fue trasladado a Bogotá el 9 de febrero y recibió atención multidisciplinaria, pero falleció el 13 de febrero. La EPS indica que la muerte fue secundaria al trauma, aunque se espera el reporte de necropsia.
Críticas a declaraciones del Gobierno
El presidente Gustavo Petro y el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, recibieron fuertes críticas por sus declaraciones sobre el caso. Jaramillo sugirió que a los niños con hemofilia se les debe restringir actividades como montar bicicleta, mientras que Petro enfatizó en la responsabilidad familiar en la prevención.
Expertos y organizaciones rechazaron estas posturas. Silvana Zapata Bedoya, presidenta de la Asociación de Epidemiología de Colombia, afirmó que "la prevención no es prohibir vivir, sino garantizar que vivir sea seguro". Zulma Cucunubá, directora del Instituto Salud Pública de la Javeriana, calificó las declaraciones como lamentables y señaló que la prevención en este caso era garantizar acceso continuo a la profilaxis.
Reacciones de organizaciones médicas y de pacientes
La organización Pacientes Colombia manifestó su rechazo a las declaraciones gubernamentales, recordando que la hemofilia es una enfermedad genética y que la muerte de Kevin pudo evitarse con tratamiento oportuno. El Colegio Médico de Cundinamarca y Bogotá destacó que la actividad física está recomendada para pacientes con hemofilia cuando reciben el medicamento adecuado.
La Defensoría del Pueblo, a través de Iris Marín, había señalado previamente que el niño fue víctima de fallas en la disponibilidad y entrega de medicamentos. La madre, Katherine Pico, insistió en entrevistas que su hijo "murió por la falta del medicamento" y que era un niño normal que solo quería jugar.
La auditoría de Supersalud se centrará en analizar el cumplimiento de protocolos, autorizaciones y suministro del tratamiento, con el objetivo de determinar si existieron negligencias en la atención del menor.