Médico detalla el trágico caso del bebé que esperó 50 días para cirugía cardíaca
El caso del bebé Isaías David Rojas Vargas, quien falleció tras ser intervenido quirúrgicamente por una cardiopatía congénita compleja, continúa generando conmoción nacional. El menor de apenas un mes y medio tuvo que esperar aproximadamente 50 días la autorización de su traslado por parte de Nueva EPS a un centro especializado en cirugía cardiovascular pediátrica, permaneciendo todo ese tiempo en una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) en Cartagena.
Las demoras que indignaron a una comunidad
Las prolongadas demoras en el traslado del pequeño Isaías causaron profunda indignación entre su madre, familiares y conocedores de su historia. La desesperación llevó a realizar un bloqueo en la carretera nacional en Bosconia desde el pasado 18 de marzo, donde la madre había organizado protestas previas exigiendo atención médica urgente para su hijo.
Debido a la gravedad de los hechos, el médico pediatra que atendió a Isaías David en el hospital de Cartagena, el doctor Julio César Gulfo, entregó detalles exhaustivos sobre el estado de salud del menor, el medicamento vital que lo mantuvo con vida, el desarrollo de la cirugía y las causas finales de su fallecimiento.
Complicaciones cardíacas extremas
En conversaciones con medios nacionales, el doctor Gulfo explicó que el menor nació con una malformación cardíaca severa. "La función básica del corazón es enviar sangre a los pulmones para su oxigenación, luego regresa al corazón y se distribuye al organismo", señaló el especialista.
Sin embargo, el corazón del pequeño Isaías presentaba una anomalía crítica: "no estaba dividido, por lo que mezclaba los dos tipos de sangre". Esta condición hacía que la sangre que llegaba al organismo del bebé no estuviera adecuadamente oxigenada, comprometiendo severamente su supervivencia.
El médico agregó que, además de este padecimiento principal, el menor presentaba transposición de los vasos sanguíneos, lo que impedía aún más la correcta oxigenación. Por esta razón, el bebé dependía completamente de un ductus arterioso abierto, un conducto que normalmente se cierra al nacer, pero que gracias a un medicamento específico pudo mantenerse funcionando.
El medicamento que prolongó la vida
El medicamento al que hizo referencia el doctor Gulfo fue fundamental para mantener con vida al pequeño Isaías hasta su llegada al hospital de Cartagena. "Por el tipo de cardiopatía, la enfermedad tiene un alto riesgo de mortalidad", explicó el pediatra.
"Lo que hace este medicamento es mantener abiertas las paredes del ductus arterioso, que normalmente se cierra al contacto con el oxígeno", detalló el médico que atendió personalmente al bebé.
Debido a las graves complicaciones de salud que presentaba, al llegar al hospital Isaías "se notaba moradito: la boquita, las manitos, los pies y, en general, toda la sangre se veía azulada", describió el doctor Gulfo, evidenciando la crítica falta de oxigenación.
La cirugía y sus complicaciones posteriores
El especialista explicó que en el procedimiento quirúrgico al que fue sometido Isaías "se logró hacer lo planeado; aunque fue dispendioso y difícil, se logró realizar". No obstante, el pequeño perdió la vida tras presentar complicaciones posteriores a la cirugía cardiovascular, realizada por un cirujano experto en el área.
"El niño ingresó a la unidad en estado crítico. Sus primeras 24 horas fueron angustiantes, con alrededor de cinco paradas cardíacas, todas reanimadas con éxito. Luego estuvo más estable, pero desafortunadamente presentó tres paradas cardíacas adicionales, y en la tercera no fue posible salvarlo", relató con pesar el médico encargado del caso.
Posición médica sobre las demoras
Durante sus declaraciones, el doctor Julio César Gulfo afirmó que la muerte de Isaías David no fue causada directamente por la demora en su traslado. "El retraso en el traslado no intervino porque el ductus se mantuvo abierto gracias al medicamento; si se hubiese cerrado, el niño no hubiese llegado. Lo importante fue la intervención médica que se hizo", sostuvo el profesional.
El bebé falleció en la mañana del domingo 5 de abril, dejando una profunda consternación en su familia y en la comunidad médica que luchó por salvar su vida. La Alcaldía de Bosconia lamentó públicamente el fallecimiento del menor, mientras que el caso ha reavivado el debate sobre la eficiencia del sistema de salud colombiano en emergencias pediátricas complejas.



