Clínica Infantil Club Noel en Cali enfrenta crisis por sobreocupación en urgencias
La Clínica Infantil Club Noel, ubicada en Cali, ha reportado una situación crítica en su servicio de urgencias, con una sobreocupación del 157% de su capacidad instalada. Este alarmante dato refleja la presión extrema que enfrenta el principal centro de atención pediátrica de la región, generando preocupación entre las autoridades sanitarias y las familias que dependen de sus servicios.
Impacto en la atención y tiempos de espera
La saturación en las urgencias ha derivado en largos tiempos de espera para los pacientes, con reportes de hasta varias horas antes de recibir atención médica. Personal de la clínica ha señalado que el flujo constante de casos, muchos de ellos relacionados con infecciones respiratorias y enfermedades estacionales, ha superado los recursos disponibles. Esta sobrecarga no solo afecta la calidad de la atención, sino que también pone en riesgo la capacidad de respuesta ante emergencias graves.
Causas y contexto regional
Entre los factores que contribuyen a esta situación se encuentran:
- El aumento estacional de enfermedades infantiles, agravado por condiciones climáticas.
- La limitada capacidad de otros centros de salud en el Valle del Cauca para manejar casos pediátricos complejos.
- Problemas estructurales en el sistema de salud regional, que derivan pacientes hacia la Clínica Club Noel como referencia principal.
Respuestas y medidas implementadas
Ante esta emergencia, la dirección de la clínica ha activado protocolos de contingencia, que incluyen:
- Reforzamiento de turnos médicos y de enfermería para ampliar la cobertura.
- Coordinación con otras instituciones de salud para derivar casos menos urgentes.
- Campañas de prevención dirigidas a la comunidad para reducir la incidencia de enfermedades.
Reflexiones sobre el sistema de salud
La sobreocupación en la Clínica Infantil Club Noel evidencia deficiencias sistémicas en la atención pediátrica en Colombia, particularmente en regiones como el Pacífico. Urge una revisión de políticas públicas que garantice recursos adecuados y acceso equitativo a la salud para los niños, evitando que centros de referencia colapsen bajo la demanda. Esta situación sirve como llamado de atención para invertir en infraestructura y capacitación, asegurando que la salud infantil no sea víctima de la saturación hospitalaria.



