Crisis en Nueva EPS: ¿Podrá atender a 11.6 millones de afiliados en medio de graves problemas operativos?
La Nueva EPS, actualmente intervenida y controlada por el Gobierno Nacional, enfrenta una grave crisis operativa mientras debe garantizar la atención médica a más de 11.6 millones de afiliados. Esta situación se agrava tras el anuncio presidencial sobre la posible liquidación de varias Entidades Promotoras de Salud, generando incertidumbre entre millones de colombianos sobre la continuidad de sus tratamientos y acceso a servicios médicos esenciales.
Cuestionamientos a la legalidad y viabilidad
Según el senador electo por el Centro Democrático, Andrés Forero, el presidente "hace este anuncio y deja a muchas personas en un limbo porque no hay claridad de qué es lo que va a suceder". Forero señaló que la liquidación solo sería legal para EPS intervenidas, lo que reduciría el universo afectado a aproximadamente 24 millones de personas en todo el sistema de salud colombiano.
La medida se produce después de que un tribunal en Antioquia frenara mediante acción popular el traslado forzoso de pacientes desde Sanitas y Sura hacia Nueva EPS. "Él no logró ese capricho que tenía, pues entonces dice y anuncia que supuestamente va a liquidar un montón de EPS", explicó el congresista sobre la decisión presidencial.
Graves consecuencias para pacientes
En las últimas cuatro semanas se han registrado múltiples muertes de pacientes vinculadas a fallas en el sistema, incluyendo casos emblemáticos como:
- Kevin, un paciente cuyos familiares denunciaron falta de atención oportuna
- Cecilia en Norte de Santander, quien no recibió medicamentos esenciales
- Jason, quien desde diciembre esperaba medicamento para leucemia
"Son vidas que se han ido apagando lamentablemente por cuenta de las malas decisiones del gobierno nacional", afirmó Forero con evidente preocupación.
Críticas a la gestión y advertencia de monopolio
El senador electo cuestionó severamente la gestión gubernamental señalando que "él indujo la crisis explícita y ahora trata de lavarse las manos". Mencionó que el actual superintendente nacional de salud, Bernardo Camargo, fue interventor de Nueva EPS durante ocho meses y salió "con diez años de órdenes de arresto por desacatar fallos de tutela".
Forero criticó además que funcionarios como el ministro Jaramillo y la senadora electa Corcho permanezcan afiliados a Sanitas en lugar de trasladarse a Nueva EPS si consideran que funciona mejor. "¿Por qué no se traslada y da el ejemplo?".
Riesgo de monopolio y cuestionamientos éticos
La medida de liquidación implicaría pasar por encima del derecho libre de los ciudadanos de escoger su EPS y podría generar un monopolio sobre la salud en Colombia. "El propósito de todo esto era regresarnos al pasado, viajar 40 años hacia los 80 o los 90, donde existía un seguro social", advirtió Forero sobre el modelo que buscaría implementarse.
Existen denuncias periodísticas sobre cómo las contrataciones de brigadas de salud y otros aspectos del sistema se están dando "curiosamente, en el entorno del ministro Jaramillo", según indicó el congresista, quien advirtió que "se convierte en una piñata de los políticos repartiéndose la plata de la salud".
Falta de planificación y tiempo insuficiente
El congresista consideró que no habría tiempo suficiente para ejecutar los traslados masivos de pacientes antes del fin del periodo presidencial actual y calificó la medida como "un suicidio político" que agravará la crisis actual del sistema de salud.
"Lo que le pedimos al gobierno es responsabilidad, que no genere este tipo de anuncios vaporosos, sin un plan B, sin una alternativa clara", concluyó Forero, enfatizando la necesidad de transparencia y planificación en un asunto que afecta directamente la vida y salud de millones de colombianos.
La situación de Nueva EPS representa uno de los desafíos más urgentes del sistema de salud colombiano, con implicaciones que van desde la atención médica inmediata de millones de personas hasta la estructura misma del modelo de aseguramiento en salud del país.
