Subredes de Bogotá en alerta máxima por crisis financiera derivada de deudas de EPS intervenidas
Las Subredes Integradas de Servicios de Salud (SISS) del Distrito Capital han emitido una alerta financiera de carácter urgente debido al incremento sostenido en los saldos de cartera con las Entidades Promotoras de Salud (EPS), particularmente aquellas que se encuentran bajo medidas de intervención forzosa administradas por la Superintendencia Nacional de Salud.
Carta oficial revela situación crítica del sistema hospitalario público
En una comunicación formal enviada el 23 de enero de 2026 al superintendente nacional de salud, Bernardo Armando Camacho, el secretario distrital de salud, Gerson Orlando Bermont Galavis, expuso detalladamente la grave situación financiera que enfrentan las subredes públicas de la capital. El documento presenta un consolidado de cartera con corte a noviembre de 2025, revelando cifras alarmantes sobre el endeudamiento acumulado.
Según los datos oficiales, la cartera radicada total de la red asciende a $307.561 millones. De este monto significativo, se han reconocido anticipos y giros directos por $58.466 millones (equivalente al 19,0%), dejando una cartera radicada neta de $249.096 millones que representa la principal fuente de presión sobre la liquidez del sistema hospitalario distrital.
Concentración del riesgo en tres EPS principales
El análisis técnico identifica una alta concentración del riesgo financiero en tres entidades promotoras de salud que, en conjunto, representan aproximadamente el 86,5% de la cartera radicada neta:
- Nueva EPS con $83.907 millones (33,7%)
- Famisanar con $83.663 millones (33,6%)
- Coosalud con $47.861 millones (19,2%)
Esta concentración excesiva en pocas entidades genera vulnerabilidades sistémicas que amenazan la estabilidad operativa de todo el sistema de salud público de Bogotá.
Facturación sin radicar: riesgo adicional para la sostenibilidad
La Secretaría de Salud advierte sobre un problema adicional: la facturación sin radicar a las EPS intervenidas, que constituye un riesgo significativo para la sostenibilidad financiera de las subredes. Esta situación corresponde a servicios médicos efectivamente prestados que aún no ingresan al circuito formal de reconocimiento y pago, creando un vacío contable peligroso.
Las dificultades operativas y administrativas identificadas incluyen:
- Inconsistencias en autorizaciones médicas
- Validaciones incompletas de procedimientos
- Devoluciones reiteradas de documentación
- Ajustes derivados de cambios en lineamientos operativos
Estos obstáculos retrasan la formalización de las cuentas por cobrar y postergan el inicio de los plazos de pago legalmente establecidos, incrementando exponencialmente el riesgo de no recaudo efectivo.
Impacto operativo y asistencial en hospitales distritales
La persistente demora en los pagos por parte de las EPS intervenidas ha derivado en tensiones financieras y operativas críticas para las subredes, afectando directamente su capacidad para cumplir oportunamente con compromisos esenciales:
- Proveedores de medicamentos y dispositivos médicos
- Insumos hospitalarios básicos
- Servicios tercerizados esenciales para la operación
Estas tensiones elevan el riesgo de afectaciones en la oportunidad y continuidad de los procesos asistenciales, con potencial impacto negativo en la calidad de la atención prestada a los usuarios del sistema de salud público.
Consecuencias en la gestión del talento humano hospitalario
La Secretaría de Salud advierte que la restricción de liquidez ha incidido directamente en la gestión del talento humano, generando presiones adicionales en el cumplimiento oportuno de obligaciones laborales y contractuales. Esta situación crea riesgos asociados a la disponibilidad y continuidad del personal asistencial y administrativo requerido para la operación normal de los servicios médicos.
Cambios en interventores complican la normalización
Otro factor agravante mencionado en la comunicación oficial es que los cambios en los agentes interventores de algunas EPS han implicado ajustes y reinicios en los procesos de gestión, conciliación y normalización de la cartera. Esta inestabilidad administrativa ha extendido los tiempos necesarios para definir acuerdos de pago y ha afectado severamente las proyecciones de recaudo de las subredes, profundizando los desafíos financieros y operativos del sistema.
Solicitud formal de intervención a la Superintendencia Nacional
En este escenario de crisis, el secretario distrital de salud solicitó formalmente la intermediación urgente de la Superintendencia Nacional de Salud para facilitar el acceso a pagos efectivos de la cartera pendiente. Los mecanismos propuestos incluyen:
- Giros directos a las subredes afectadas
- Acuerdos de pago con cronogramas definidos y verificables
- Compromisos formales con planes de acción concretos
- Estrategias para el saneamiento progresivo de obligaciones
Estas medidas buscan contribuir al fortalecimiento financiero inmediato de las Subredes Integradas de Servicios de Salud y garantizar la continuidad de la atención médica a la población bogotana.
La carta concluye manifestando expectativa de una pronta respuesta por parte de la autoridad nacional de salud, reconociendo la gravedad de la situación y la necesidad de acciones coordinadas para proteger la sostenibilidad del sistema público hospitalario de la capital colombiana.



