Familia colombiana con cuatro casos de hemofilia enfrenta crisis humanitaria por falta de medicamentos
La tragedia que cobró la vida de Kevin Acosta, el menor de 7 años que falleció tras dos meses sin recibir tratamiento para hemofilia, se repite ahora con su primo Eithan Sebastián Barrera, un bebé de 2 años y medio que padece la misma enfermedad genética y lleva desde diciembre sin acceso a los medicamentos que necesita para sobrevivir.
El drama de Eithan Sebastián: dos meses sin tratamiento vital
Mayerly Acevedo, madre del pequeño Eithan, reveló a Noticias Colombia que su hijo no ha recibido las medicinas esenciales desde el 18 de diciembre del año pasado. La situación se agravó cuando Medicarte, la Institución Prestadora de Salud que anteriormente suministraba los fármacos, finalizó su contrato con la Nueva EPS y suspendió la entrega.
"Aunque para el 12 de febrero estaba programada una nueva aplicación del medicamento, esta tampoco se concretó", explicó Acevedo con angustia. "El tratamiento tiene un costo aproximado de 40 millones de pesos, una cifra imposible para nuestra familia".
Una emergencia familiar: cuatro casos de hemofilia sin atención
La crisis médica afecta a cuatro miembros de la misma familia, todos diagnosticados con hemofilia y sin recibir tratamiento adecuado desde diciembre. Carmen Cecilia, abuela del fallecido Kevin, hizo un desesperado llamado desde Charalá, Santander:
"Pedimos insistentemente al Gobierno que escuche nuestra voz y atienda las necesidades urgentes de nuestra familia. Que se pongan la mano en el corazón y entreguen los medicamentos a quienes los esperan con desesperación".
La mujer, cuyo hogar aún está de luto por la pérdida de su nieto, destacó que otros cuatro primos, además de Kevin y Eithan, padecen la misma condición y enfrentan la misma falta de atención médica oportuna.
Fallas sistémicas y ausencia de respuestas
Según el testimonio de Mayerly Acevedo, la Nueva EPS no ha establecido comunicación alguna con la familia para resolver esta emergencia de salud. La angustia reina en el hogar mientras intentan limitar las actividades del pequeño Eithan, una tarea particularmente difícil con un niño de su edad.
"Es muy complejo impedirle jugar o hacer las actividades que realizaría cualquier niño normal", confesó la madre. "Pero sin el tratamiento, cada caída o golpe puede tener consecuencias devastadoras".
Esta situación expone graves fallas en el sistema de salud colombiano, donde pacientes con enfermedades crónicas y costosas quedan en el limbo administrativo entre cambios de contratos y falta de coordinación entre EPS e IPS.



