Análisis revela estancamiento crítico en muertes evitables dentro del sistema de salud colombiano
El concepto de muerte evitable genera intensos debates en el ámbito sanitario, con cifras del Observatorio Nacional de Salud (ONS) del Instituto Nacional de Salud (INS) utilizadas tanto para defender como para cuestionar el modelo actual. Durante los 12 años de dirección técnica del autor, estos datos han sido objeto de controversia constante.
Diferenciación técnica y hallazgos alarmantes
En el Informe de mortalidad evitable de 2023, se actualizó la serie hasta 2021 y se implementó una distinción crucial: muertes evitables por cualquier política pública, como mejoras en seguridad vial, y un subconjunto específico atribuible directamente al servicio de salud. Este último se basa en la premisa de que, garantizando acceso a servicios y tecnologías disponibles, tales muertes no deberían ocurrir.
El mensaje técnico fue contundente: la mortalidad evitable por el sistema de salud no es cero, sino una proporción significativa del 20% del total, que podría haberse prevenido. Este indicador mostraba una tendencia a la baja hasta 2010, pero luego se estancó, sin actualizaciones recientes que reflejen avances.
Críticas y confusiones persistentes
A pesar de la claridad en el informe, defensores históricos del modelo de salud intentaron confundir los conceptos, argumentando que el ONS solo analizaba muertes evitables por políticas públicas en general, no específicamente por el sistema sanitario. Otros cuestionaron la metodología, alegando que era imposible evaluar sin revisar cada caso individual, tachando las cifras de especulativas.
Desde 2014, cuando el ONS publicó su primer informe sobre mortalidad evitable, se anticiparon estas críticas. Por ello, el reporte más reciente sustentó meticulosamente la construcción de listas con códigos CIE10 y edades, comparándolas con estándares de la OCDE y OPS para validar el detalle. Además, se desagregó la responsabilidad del sistema de salud y se evaluaron desigualdades, mostrando que municipios con menor acceso tenían mayores proporciones de muertes evitables.
Uso político y caso emblemático de Kevin Acosta
El debate se intensificó con declaraciones del presidente Gustavo Petro, quien usó las cifras para calificar al sistema de salud como "asesino", comparándolo con muertes por homicidio. Como exdirector del ONS, el autor se resistió a este lenguaje guerrerista, que restaba credibilidad al trabajo técnico del equipo.
Ahora, con la muerte irreparable de Kevin Acosta, un niño con hemofilia que falleció por una hemorragia al no recibir su medicamento, el informe cobra relevancia urgente. Este caso encaja en la definición técnica de muerte evitable por el sistema de salud, sin necesidad de análisis jurídicos complejos.
Falta de empatía y llamado a la acción
El autor critica duramente a funcionarios del sector salud que, en lugar de asumir responsabilidades, han culpado a la madre por permitir que el niño montara en bicicleta, mostrando una indolencia preocupante. Argumentos utilitaristas que minimizan la muerte comparándola con vidas salvadas son calificados como dolorosos e inhumanos.
Se hace un llamado urgente a corregir estas declaraciones, disculparse con la familia y reparar el daño, enfatizando la solidaridad con la madre de Kevin. La necesidad de cambios sustanciales en el modelo de salud es clara, para evitar que más vidas se pierdan por fallas prevenibles.



