Advertencia médica sobre liquidación de EPS: "No es una varita mágica"
La propuesta del Gobierno del presidente Gustavo Petro de liquidar las EPS en quiebra ha desatado un intenso debate nacional sobre el futuro del sistema de salud colombiano y, particularmente, sobre las consecuencias que esta decisión tendría para millones de pacientes. En una entrevista exclusiva, el médico Andrés Felipe Salcedo emitió una seria advertencia: esta medida no resolvería los problemas de fondo y, por el contrario, podría generar nuevas dificultades en la atención médica.
Riesgos en la continuidad de tratamientos
Según explicó el experto, la liquidación de EPS "no es una varita mágica" y no garantiza aspectos fundamentales como la entrega oportuna de medicamentos o la mejora en la prestación de servicios de salud. Por el contrario, señaló que podría aumentar significativamente las barreras de acceso para los usuarios. Uno de los principales riesgos está en la continuidad de los tratamientos médicos.
En caso de liquidación, los pacientes serían trasladados a otras EPS, lo que implicaría reiniciar complejos procesos administrativos para acceder a consultas, medicamentos o procedimientos médicos especializados. "Esto genera más tramitología y más barreras administrativas", afirmó Salcedo. Como consecuencia directa, los tiempos de atención podrían extenderse peligrosamente, afectando la oportunidad en la entrega de medicamentos vitales y en la asignación de citas con especialistas.
Crisis en la red hospitalaria y entrega de medicamentos
El panorama también preocupa profundamente en la red hospitalaria nacional. De acuerdo con el experto, muchas EPS mantienen deudas millonarias con clínicas y hospitales, lo que ha obligado a estas instituciones a endeudarse para poder seguir operando. En un escenario de liquidación, la incertidumbre sobre el pago de esas obligaciones podría agudizar la crisis financiera del sector salud.
En ese contexto crítico, algunos hospitales podrían verse forzados a restringir la atención o priorizar pacientes de entidades con mejor flujo de recursos, lo que derivaría en una mayor saturación del sistema. "Seguramente no van a dar abasto y el paciente se va a ver afectado", advirtió el médico con preocupación.
La situación también podría impactar severamente la entrega de medicamentos. Salcedo explicó que, así como ha ocurrido con gestores farmacéuticos debido a deudas acumuladas, podrían presentarse interrupciones en la dispensación si no hay garantías claras de pago por parte del sistema.
Antecedentes preocupantes y problemas estructurales
El médico recordó además antecedentes históricos que generan alarma. Tras la liquidación de SaludCoop, se evidenció un aumento preocupante en la tasa de mortalidad de sus afiliados, directamente relacionado con la interrupción abrupta de servicios de salud esenciales. A esta tragedia se sumó la congestión masiva del sistema, que terminó afectando negativamente a usuarios de otras EPS.
Sobre las causas profundas de la crisis actual, el experto señaló que se trata de un problema estructural complejo que incluye:
- Corrupción sistémica en diferentes niveles
- Precarización laboral del personal de salud
- Fallas críticas en la financiación del sistema
También mencionó errores graves en el cálculo de recursos que habrían dejado de ingresar billones de pesos al sistema en los últimos años, debilitando su capacidad operativa.
Propuesta alternativa: estabilizar antes de liquidar
Frente a este escenario complejo, el médico consideró que antes de avanzar en medidas radicales como la liquidación de EPS, el Gobierno debería enfocarse prioritariamente en:
- Estabilizar el sistema de salud en su conjunto
- Garantizar que los recursos lleguen efectivamente a la atención directa de pacientes
- Fortalecer los mecanismos de control y transparencia
Finalmente, insistió en que cualquier reforma del sistema de salud debe priorizar fundamentalmente la protección de los usuarios. "No se puede jugar con la vida de la gente", concluyó con firmeza el especialista, subrayando la urgencia de un enfoque centrado en el bienestar de los pacientes por encima de consideraciones administrativas o políticas.



