Niño con leucemia enfrenta interrupción crítica de tratamiento en Cali por fallas administrativas
En un hogar de paso en la ciudad de Cali, lejos de su municipio natal en el departamento del Cauca, un niño de ocho años llamado Robinson libra una batalla que trasciende su diagnóstico médico. Diagnosticado con leucemia linfoblástica aguda, el menor enfrenta una situación alarmante: lleva más de cinco semanas sin recibir los medicamentos esenciales para continuar su tratamiento oncológico, según la denuncia presentada por su madre.
Fallas administrativas de la EPS ponen en riesgo la vida del menor
La madre del menor atribuye esta grave situación a fallas administrativas de la Nueva EPS, entidad que actualmente se encuentra intervenida por el Gobierno Nacional. Según su testimonio, los códigos de autorización que la EPS envía a las clínicas presentan errores sistemáticos, lo que impide que los centros médicos procesen correctamente la atención requerida para el tratamiento de su hijo.
"Los códigos llegan mal y en la clínica nos dicen que no corresponden, por eso no pueden atenderlo", relata la mujer con angustia, quien desde hace dos años permanece en Cali acompañando a Robinson en su proceso médico. Ambos dejaron El Tambo, en el Cauca, para acceder a los servicios especializados que el niño necesita para combatir el cáncer.
Historial médico crítico y nueva amenaza
El menor ya ha atravesado momentos extremadamente difíciles en su enfermedad. Su madre recuerda con dolor que Robinson incluso sufrió un paro cardiorrespiratorio que duró 40 minutos, un episodio crítico del que milagrosamente logró salir adelante. Sin embargo, ahora enfrenta un nuevo obstáculo que podría ser igualmente peligroso: la suspensión prolongada de los tratamientos que resultan determinantes en la lucha contra la leucemia.
La interrupción no solo afecta la administración de medicamentos esenciales, sino que también ha paralizado sus sesiones de quimioterapia, lo que agrava significativamente su condición médica y aumenta la incertidumbre sobre su posible recuperación.
Protocolos médicos comprometidos
La leucemia linfoblástica aguda, como han explicado especialistas en numerosas ocasiones, requiere protocolos de tratamiento estrictos y una continuidad absoluta en la administración de medicamentos y terapias. Cualquier interrupción en estos procesos puede comprometer seriamente los avances logrados y poner en riesgo directo la vida del paciente.
En medio de esta angustiosa espera, la madre de Robinson hace un llamado urgente a las autoridades y a la EPS para que se garantice la entrega oportuna de los fármacos que su hijo necesita desesperadamente. "Si no recibe el tratamiento, será muy fatal para él. Pido que se pongan la mano en el corazón y entreguen a tiempo los medicamentos", expresó con emoción contenida.
El anhelo sencillo de un niño enfermo
Mientras tanto, Robinson conserva un anhelo aparentemente sencillo pero profundamente significativo: volver a su tierra natal para compartir momentos con su hermana y sus primos. "Quiero ir a jugar", ha manifestado en varias ocasiones, en medio de un proceso médico que ha transformado su infancia en una constante espera por autorizaciones, medicamentos y tratamientos que deberían ser garantizados por el sistema de salud.
Esta situación pone en evidencia las graves falencias que persisten en el sistema de salud colombiano, particularmente en lo que respecta a la atención de enfermedades complejas como el cáncer infantil, donde la continuidad del tratamiento resulta vital para la supervivencia de los pacientes.



