Nueva EPS confirma demora de 12 horas en remisión de niño con hemofilia fallecido
La Nueva EPS ha presentado un informe oficial a la Procuraduría General de la Nación donde reconoce que el trámite de remisión del menor Kevin Acosta, diagnosticado con hemofilia severa, tomó exactamente 12 horas desde la orden inicial hasta la aceptación por la clínica receptora. Este documento, firmado por el interventor Luis Oscar Galves, se convierte en evidencia crucial para que los organismos de control determinen si los tiempos de gestión fueron apropiados para una emergencia médica de alta complejidad.
La línea de tiempo de una tragedia evitable
El informe detalla minuciosamente la cadena de eventos que culminaron en la muerte del niño. Kevin Acosta ingresó inicialmente a la ESE Camilo Trujillo Silva a las 6:56 PM del 8 de febrero de 2026, tras sufrir un golpe en la cabeza al caer de su bicicleta. Apenas 34 minutos después, a las 7:30 PM, fue remitido a Pitalito, donde ingresó a las 9:10 PM. Sin embargo, al constatarse la falta de recursos para tratar su hemofilia severa, se activó una remisión vital a las 11:23 PM.
Lo que siguió fue un calvario administrativo de 12 horas completas, durante las cuales se realizaron cinco intentos fallidos de ubicación en diferentes clínicas. Finalmente, la Fundación Misericordia en Bogotá aceptó el caso a las 10:51 AM del 9 de febrero. El menor arribó a la capital colombiana a las 7:58 PM, pero ya había sufrido complicaciones críticas durante el vuelo que precipitaron su desenlace fatal.
Implicaciones legales y de control estatal
Este informe representa una pieza fundamental para las investigaciones que adelantan tanto la Fiscalía General como la Procuraduría. Las autoridades deberán evaluar si una demora de 12 horas en la remisión de un paciente con hemofilia que sufrió trauma craneoencefálico constituye una falla grave en el sistema de salud.
El documento de la Nueva EPS, generado en un ejercicio de revisión de procesos internos, establece claramente que el tiempo total de gestión administrativa fue de medio día completo, un período que los expertos consideran excesivo para emergencias hematológicas donde cada minuto cuenta. La muerte de Kevin Acosta ocurrió el 13 de febrero de 2026, días después de este tortuoso proceso de traslado.
Este caso pone en evidencia las deficiencias estructurales en la coordinación entre instituciones médicas y aseguradoras, particularmente para pacientes con condiciones crónicas complejas como la hemofilia. La Procuraduría General de la Nación ahora tiene en sus manos elementos concretos para determinar responsabilidades y exigir mejoras en los protocolos de remisión urgente.