Pacientes con enfermedades crónicos enfrentan alto riesgo por liquidación masiva de EPS
La decisión del presidente Gustavo Petro de liquidar todas las EPS en quiebra ha encendido las alarmas sanitarias en Colombia, especialmente para los pacientes más vulnerables del sistema de salud. Durante el consejo de ministros del 16 de marzo, el mandatario afirmó que "Todas las EPS que estén en quiebra se liquidan, dentro o fuera", argumentando que asumir las deudas acumuladas sería "un suicidio fiscal" para el país.
Millones de afiliados en transición incierta
La orden presidencial apunta directamente a siete EPS intervenidas: Famisanar, Coosalud, Asmet Salud, Emssanar, Savia Salud, Servicio Occidental de Salud y Capresoca. Estas entidades agrupan en conjunto a más de 12 millones de afiliados que enfrentarían un traslado masivo a otras aseguradoras en condiciones y tiempos aún no definidos por el Gobierno.
El profesor Luis Jorge Hernández de la Universidad de los Andes advierte que "la eventual liquidación de siete EPS no es solo un ajuste administrativo, es un evento crítico de alto riesgo sanitario". Según el académico, los cambios abruptos en el aseguramiento pueden traducirse en:
- Interrupciones de tratamientos médicos especializados
- Pérdida de continuidad en el cuidado de pacientes crónicos
- Desorganización de toda la red de prestación de servicios
- Posible aumento en la mortalidad por falta de atención oportuna
Poblaciones vulnerables en situación crítica
Los pacientes con enfermedades como diabetes, cáncer, patologías cardiovasculares y enfermedades huérfanas se convierten en el grupo más expuesto. Estas personas dependen de:
- Tratamientos continuos y medicamentos permanentes
- Seguimiento médico constante y especializado
- Rutas de atención complejas que no pueden detenerse
- Controles periódicos para evitar complicaciones mayores
Hernández explica que "un traslado masivo de afiliados puede dejar a millones de personas sin un asegurador claro durante semanas o meses", generando vacíos en la atención y retrasos en procedimientos críticos. Para pacientes con cáncer, una interrupción en quimioterapias puede comprometer directamente su pronóstico de vida, mientras que los diabéticos que requieren insulina constante enfrentarían riesgos inmediatos.
Nueva EPS: ¿solución o problema mayor?
La mayoría de los expertos coinciden en que los pacientes de las EPS liquidadas terminarían en Nueva EPS, la aseguradora más grande del país con más de 11 millones de afiliados. Sin embargo, esta posibilidad genera nuevas preocupaciones.
El profesor Hernández fue enfático al señalar que Nueva EPS "no tiene capacidad" para absorber ese volumen adicional de usuarios. "A una entidad ya tensionada le vamos a agregar millones de afiliados adicionales lo cual va a colapsar todo el sistema de salud", advirtió.
Las cifras financieras refuerzan esta preocupación. Según la Contraloría General de la República, Nueva EPS enfrenta una "inviabilidad estructural" con una deuda que creció un 198% entre 2022 y 2025, pasando de 5,42 billones a 21,37 billones de pesos. Su patrimonio cayó a -6,25 billones, mientras que 95 instituciones de salud han interpuesto embargos por más de 2 billones de pesos debido a la falta de pagos.
Impacto en toda la red de salud
El exministro de Salud Augusto Galán coincidió en que los principales afectados serían los pacientes, especialmente aquellos con enfermedades crónicas y de alto costo. "El mayor daño que puede causar esta medida es en usuarios y pacientes", afirmó, al advertir que una transición desordenada puede traducirse en interrupciones de tratamientos y pérdida de la trazabilidad clínica.
Galán subrayó que este escenario se da en medio de una estrategia más amplia del Gobierno para transformar el sistema de salud, luego de no lograr la aprobación de su reforma en el Congreso. "Hacerlo de manera precipitada es un acto muy irresponsable con la población", señaló el exministro.
El impacto no se limita a los usuarios, sino que se extiende a toda la red de prestación. Clínicas, hospitales y proveedores de servicios podrían enfrentar una crisis de liquidez si las EPS son liquidadas sin un mecanismo claro para saldar sus deudas, lo que podría traducirse en:
- Cierre de servicios especializados
- Reducción de la oferta médica disponible
- Mayores barreras de acceso para pacientes crónicos
- Desaparición de redes especializadas difíciles de sustituir
La discusión sobre la liquidación de las siete EPS deja de ser únicamente financiera o política, y se convierte en una cuestión crítica de salud pública donde millones de pacientes con enfermedades crónicas enfrentan un escenario de incertidumbre en el que cualquier interrupción puede tener consecuencias irreversibles para su salud y supervivencia.
