Gobierno Nacional ordena liquidación de EPS en quiebra y descarta rescate financiero
En un anuncio de gran impacto para el sistema de salud colombiano, el presidente Gustavo Petro ordenó la liquidación de todas las Empresas Promotoras de Salud que se encuentren en situación de quiebra. La decisión, tomada durante el Consejo de Ministros televisado, marca un punto crítico en la reestructuración del modelo de atención médica en el país.
Estado no asumirá deuda de 50 billones de pesos
El mandatario fue enfático al descartar que el Gobierno destine recursos públicos para cubrir las deudas acumuladas por las EPS, las cuales ascienden a aproximadamente 50 billones de pesos. "Sería un suicidio para Colombia sacar 50 billones de pesos para pagar la deuda de las EPS", afirmó Petro durante su intervención.
Según explicó el presidente, asumir este pasivo representaría un riesgo significativo para las finanzas nacionales y establecería un precedente peligroso. Con esta decisión, el Ejecutivo descarta cualquier tipo de rescate financiero a estas entidades privadas y plantea un cambio estructural profundo en el sistema de salud.
Liquidación tras fracaso de reforma en el Congreso
La orden de liquidar las EPS se produce después del hundimiento de la reforma a la salud en el Congreso de la República, que no aprobó los cambios propuestos por el Gobierno Nacional. Ante este escenario, Petro anunció que el proyecto será presentado nuevamente el 20 de julio de 2026, coincidiendo con la instalación de un nuevo Congreso.
"Todas las EPS que estén en quiebra se liquidan; ya no tenemos alternativas", declaró el mandatario al dirigir la instrucción específica a los ministros de Hacienda y Salud. Esta medida representa lo que Petro denominó como "el último trato" disponible para enfrentar la crisis del sistema.
Influencia de fallo judicial en la decisión
El presidente explicó que la decisión también está relacionada con la suspensión del Decreto 0182 de 2026 por parte del Tribunal Administrativo de Antioquia. Este decreto buscaba reorganizar el sistema mediante el traslado de usuarios entre EPS para mejorar la eficiencia en la atención médica.
Según Petro, la decisión judicial frenó una de las principales estrategias del Gobierno y agravó significativamente la crisis del sistema de salud, dejando la liquidación como la única salida inmediata disponible.
Críticas a la gestión de las EPS y defensa gubernamental
Durante su intervención, el mandatario aseguró que las EPS no se quebraron por decisiones de su administración. "No las quebramos nosotros, les dimos más dinero que nunca", afirmó Petro, quien lanzó fuertes críticas a los administradores del sistema de salud.
El presidente señaló presuntas irregularidades en el manejo de los recursos durante años, sugiriendo que problemas estructurales de gestión contribuyeron a la situación actual de quiebra de varias entidades promotoras de salud.
Interrogantes sobre atención a millones de afiliados
La liquidación de las EPS abre importantes interrogantes sobre la atención de millones de afiliados en todo el territorio nacional. El Gobierno deberá definir mecanismos para garantizar la continuidad en los servicios de salud durante este proceso de transición.
Especialmente crítico será el caso de los usuarios de entidades que entren en liquidación, quienes requieren garantías inmediatas sobre su acceso a medicamentos, consultas médicas, procedimientos y tratamientos especializados.
Punto de quiebre para el modelo de salud colombiano
La decisión de liquidar las EPS y no asumir su deuda marca un momento histórico de transformación en el modelo de salud del país. Mientras el Gobierno insiste en impulsar una nueva reforma estructural, el sistema entra en una etapa de transición con efectos directos sobre múltiples dimensiones:
- Impacto financiero: Reestructuración de flujos de recursos en el sector salud
- Atención a usuarios: Garantías de continuidad en servicios médicos
- Sostenibilidad: Redefinición del modelo de aseguramiento en salud
- Reforma futura: Preparación para nueva presentación legislativa en 2026
Este escenario plantea uno de los mayores retos para el sistema de salud colombiano en las próximas décadas, con implicaciones profundas para la sostenibilidad financiera, la calidad de la atención y la cobertura universal en el país.



