Trump impulsa investigación de psicodélicos con orden ejecutiva histórica
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este sábado una orden ejecutiva que busca acelerar significativamente la investigación y el acceso a sustancias psicodélicas utilizadas en tratamientos médicos fuera del país norteamericano. La medida, anunciada en una ceremonia en la Oficina Oval, representa un cambio sustancial en la política federal sobre estas sustancias controladas.
Nuevas directrices para la ibogaína
La orden instruye específicamente a la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) a emitir nuevas directrices para investigadores que estudian la ibogaína, un compuesto psicodélico extraído de la planta africana iboga. Este alucinógeno, clasificado actualmente como sustancia controlada de la Lista I y prohibido en territorio estadounidense, ha demostrado potencial para tratar depresión, ansiedad y especialmente el trastorno de estrés postraumático en veteranos militares.
"La orden de hoy garantizará que las personas que sufren síntomas debilitantes finalmente tengan la oportunidad de recuperar sus vidas y llevar una existencia más feliz", declaró Trump durante el evento, rodeado de profesionales de la salud que apoyan la medida.
Inversión federal y marco legal
La directiva presidencial establece una inversión federal de 50 millones de dólares específicamente para investigación sobre la ibogaína. Además, crea un marco legal que permite a pacientes con enfermedades terminales o "desesperadamente" enfermos acceder al fármaco bajo la ley "Derecho a Intentar" aprobada durante el primer mandato de Trump.
Aunque la orden no reclasifica formalmente el medicamento para uso médico general, el presidente instó explícitamente a los profesionales sanitarios a avanzar rápidamente hacia esa reclasificación. "Estos tratamientos se encuentran actualmente en fases avanzadas de ensayos clínicos para garantizar que sean seguros y eficaces para el paciente estadounidense", explicó Trump.
Preocupación por veteranos que viajan al extranjero
El secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., destacado defensor de la terapia psicodélica, expresó su preocupación compartida con el presidente sobre la situación actual. "Nos resulta preocupante que los veteranos estadounidenses tengan que viajar a México y otros países para experimentar con fármacos de intervención", afirmó Kennedy durante la ceremonia del sábado.
El funcionario añadió que "esta orden ejecutiva eliminará los impedimentos legales que impiden a investigadores, científicos, médicos y clínicos estadounidenses estudiar adecuadamente estos medicamentos y, cuando corresponda, establecer protocolos para su tratamiento seguro".
Evidencia científica y riesgos conocidos
Estudios preliminares han demostrado que la ibogaína puede reducir síntomas de abstinencia de opioides y ayudar en el tratamiento de lesiones cerebrales traumáticas, aunque la evidencia clínica completa sigue siendo limitada debido precisamente a las restricciones legales. La clasificación actual como sustancia de la Lista I ha hecho prácticamente imposible realizar investigaciones rigurosas dentro de Estados Unidos.
Los expertos médicos reconocen que la ibogaína conlleva riesgos significativos, particularmente complicaciones cardíacas, lo que subraya la necesidad de investigación controlada y protocolos de seguridad adecuados.
Impulso estatal y contexto internacional
El movimiento a favor de investigar psicodélicos con fines médicos ya mostraba impulso a nivel estatal antes de esta orden federal:
- Legisladores de Texas comprometieron 50 millones de dólares para financiar ensayos clínicos aprobados por la FDA sobre ibogaína como tratamiento para adicción a opioides y trastorno de estrés postraumático
- Arizona aprobó financiación de 5 millones de dólares
- Colorado busca ampliar una ley que permite uso supervisado de psilocibina para incluir la ibogaína
- Estados como California, Indiana y Mississippi también han abierto la puerta al estudio de esta sustancia
Internacionalmente, Australia se convirtió recientemente en el primer país en legalizar y regular el uso de MDMA para tratar trastorno de estrés postraumático, con investigadores reportando resultados positivos según documentó el New York Times.
Enfoque en veteranos y crisis de salud mental
Uno de los objetivos centrales de la orden de Trump es ayudar específicamente a veteranos militares estadounidenses, quienes enfrentan tasas desproporcionadamente altas de problemas de salud mental. La orden señala que "durante más de 20 años se han producido más de 6.000 suicidios de veteranos al año, y la tasa actual de suicidios entre veteranos es más del doble que la de la población adulta no veterana".
Esta medida contrasta con decisiones previas de la FDA durante la administración del expresidente Joe Biden, que rechazó una terapia asistida con MDMA para trastorno de estrés postraumático desarrollada por Lykos Therapeutics, citando preocupaciones sobre calidad de investigación y diseño de ensayos clínicos.
La terapia psicodélica ha ganado atención científica significativa en los últimos años, con estudios que sugieren beneficios potenciales en el uso controlado de alucinógenos para condiciones de salud mental resistentes a tratamientos convencionales.



