Tragedia vial en Cundinamarca deja cinco fallecidos y 21 heridos durante Semana Santa
El inicio de la Semana Santa en el departamento de Cundinamarca se vio marcado por una profunda tragedia que ha reavivado las preocupaciones sobre la seguridad en las carreteras de la región. Un grave accidente ocurrido en la madrugada del miércoles 1 de abril en el corredor Zipaquirá-Ubaté resultó en la pérdida de cinco vidas, incluyendo la de un menor de edad y su mascota, además de dejar 21 personas con lesiones, una de ellas en estado crítico.
El impacto devastador de una tractomula sin control
De acuerdo con las autoridades departamentales, el siniestro se produjo cuando una tractomula que transportaba leche y que aparentemente sufrió una falla total en su sistema de frenos, impactó violentamente contra once vehículos que se encontraban detenidos en fila esperando el pago del peaje Casablanca. La fuerza del choque fue tan extrema que siete de los automotores involucrados, entre los que se encontraban un autobús y una motocicleta, terminaron completamente incinerados por las llamas que se desataron tras la colisión.
El secretario de Movilidad de Cundinamarca, Diego Armando Jiménez, confirmó que el próximo lunes se realizará una inspección técnica conjunta entre el Instituto Nacional de Vías (Invías), la Agencia Nacional de Seguridad Vial y equipos externos especializados. El objetivo principal de esta evaluación es determinar si las condiciones físicas de la vía están contribuyendo como factor agravante en la recurrencia de fatalidades en un corredor que ya presenta un historial crítico de accidentes de tránsito.
Controversias sobre la ubicación del peaje y la respuesta de socorro
Uno de los puntos que ha generado mayor tensión con la comunidad local es la ubicación específica del peaje de Casa Blanca. Los residentes del sector han denunciado repetidamente que su emplazamiento es inherentemente peligroso, ya que se encuentra situado al final de un descenso prolongado, en un tramo plano que apenas alcanza los 600 metros de extensión. Aunque el secretario Jiménez aclaró que, en este incidente particular, el peaje no tuvo una influencia directa en el desenlace, la presión social ha obligado a las autoridades a considerar seriamente su posible reubicación.
Otro foco de controversia significativo ha sido la velocidad de respuesta de los organismos de socorro. Mientras que vecinos del área afectada aseguran que las ambulancias tardaron aproximadamente una hora en llegar al lugar del accidente, la Gobernación de Cundinamarca sostiene que los primeros equipos de emergencia arribaron en 36 minutos. No obstante, en entrevista con Caracol Radio, el funcionario admitió que la congestión vehicular en ambos sentidos de la vía dificultó considerablemente el acceso de los refuerzos médicos, un problema recurrente que se agrava durante las temporadas de alta afluencia en las carreteras del departamento.
Investigaciones preliminares y testimonios de supervivencia
Las primeras investigaciones realizadas por la Policía de Tránsito apuntan a que el tractocamión habría experimentado una falla crítica en su sistema de frenos varios kilómetros antes de llegar al peaje de Casa Blanca. Según el teniente coronel Justo Rivero, se está indagando una posible impericia en la conducción que derivó en la pérdida total de maniobrabilidad del pesado vehículo. El alcalde de Cogua, Cristian Chávez, confirmó que la emergencia fue reportada oficialmente hacia las 5:50 a.m., activando inmediatamente una respuesta coordinada entre ambulancias de varios municipios aledaños y la red hospitalaria departamental para atender a los 21 heridos.
Horas después de la tragedia, mientras las autoridades realizaban las pericias técnicas en la vía, en los pasillos del Hospital Regional de Zipaquirá se reconstruían historias de supervivencia límite que reflejan el heroísmo en medio del caos. César Chizao, familiar de una de las víctimas, relató con emoción cómo su hermano logró romper los vidrios de un vehículo en llamas para rescatar a su esposa tras ser embestidos por el camión descontrolado. En otro sector del centro médico, el testimonio de la familia Castro evidenció actos de valentía extrema: un padre de familia sufrió quemaduras de gravedad en sus brazos al sacar desesperadamente a su esposa e hija del automotor momentos antes de que fuera completamente consumido por el fuego.
Un contexto estadístico alarmante
Esta lamentable tragedia se suma a una estadística crítica que preocupa a las autoridades de movilidad. Solamente durante la Semana Santa de 2025, Cundinamarca registró 13 muertes en sus vías, mientras que a nivel nacional la cifra de fallecidos en accidentes de tránsito ascendió a 128 personas. Con 131 puntos críticos identificados en materia de movilidad dentro del departamento, el foco de control y vigilancia se trasladará intensivamente a los días jueves y viernes santo, tradicionalmente considerados como los más letales en las carreteras del centro del país.
El gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey Ángel, señaló que la apertura de la vía es temporal y dependerá exclusivamente del avance de las labores de investigación y limpieza en el lugar. Además, indicó con esperanza que se espera poder restablecer completamente el tránsito en el corredor antes del anochecer, aunque esto estará sujeto a las condiciones de seguridad que determinen los expertos.



