Tragedia aérea en Putumayo: más de 44 muertos tras caída de avión militar Hércules C-130
La tragedia por el accidente aéreo en Putumayo se agrava con el paso de las horas, sumiendo a Colombia en un profundo duelo. Autoridades confirmaron en la tarde de este lunes que la cifra de víctimas fatales ascendió a más de 44 tras la caída del avión militar Hércules C-130 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) en el municipio de Puerto Leguízamo.
El momento del impacto y las explosiones posteriores
El siniestro ocurrió hacia las 9:50 de la mañana, pocos minutos después del despegue. La aeronave, identificada como FAC 1016, transportaba a 125 personas cuando, por razones que aún son materia de investigación, perdió potencia y se precipitó a tierra a aproximadamente 1,5 kilómetros del aeródromo.
El impacto fue seguido por un intenso incendio que complicó de inmediato las labores de rescate. "Como consecuencia del incendio de la aeronave, parte de la munición transportada por la tropa detonó", explicó el ministro de Defensa, confirmando lo que múltiples testigos registraron en video: explosiones constantes en medio del fuego.
Balance crítico y emergencia sanitaria
Según el gobernador de Putumayo, Jhon Gabriel Molina, el balance es crítico. Al menos 21 víctimas aún no han sido identificadas, mientras que varios cuerpos continúan siendo buscados en la zona del siniestro. De acuerdo con el reporte oficial, decenas de cadáveres han sido trasladados a la morgue, mientras otros permanecen en el lugar del accidente o en centros médicos locales.
La emergencia sanitaria desborda la capacidad regional. Al menos 48 heridos fueron remitidos al Hospital Militar en Bogotá, 12 al hospital María Inmaculada de Florencia y otros 10 permanecen en el dispensario de las Fuerzas Militares en Puerto Leguízamo.
Testimonios del momento del accidente
Los testimonios recogidos en el lugar reconstruyen los segundos previos a la tragedia. El periodista local Hermilson Fajardo fue uno de los primeros en reaccionar tras escuchar el estruendo.
"Escuchamos el avión... dijimos: llegó el avión... pero al despegar no alcanzó a elevarse y descendió", relató. "Nunca me imaginé presenciar una cosa así tan horrible", agregó al describir la escena que encontró: restos de la aeronave esparcidos y decenas de militares heridos intentando salir entre las llamas.
Cadena humana: la solidaridad que salvó vidas
En cuestión de minutos, habitantes del municipio protagonizaron una cadena humana en Puerto Leguízamo que se convirtió en símbolo nacional de solidaridad. Campesinos, mototaxistas, indígenas y vecinos corrieron hacia el lugar del impacto. Mientras algunos rescataban heridos, otros se organizaron para intentar apagar las llamas.
Con baldes improvisados, tomaban agua de una charca cercana y la pasaban de mano en mano. "¡Agua, agua! ¡Necesito agua!", se escuchaba en los videos grabados por testigos.
El secretario de Gobierno, Carlos Arbey Claros, destacó esta reacción inmediata: "El pueblo de Leguízamo se volcó a ayudar. Mototaxistas, campesinos, indígenas, bomberos voluntarios, Defensa Civil, personal del Ejército y la Armada nos ayudaron mucho".
Historias de rescate en medio del caos
Uno de los relatos más impactantes es el de Harold Polanía, quien encontró a un soldado desorientado en medio de la vegetación. "Señor, señor, ¿dónde está la salida?", le preguntó el uniformado. Polanía lo ayudó a caminar hasta su motocicleta y lo trasladó al hospital.
"No me lo podía creer... estaba confundido, con un dolor intenso en la columna vertebral y en la cadera", recordó. Durante el trayecto, el soldado le reveló detalles clave sobre lo ocurrido: "Me venía hablando de que el avión presentó una falla allá en el aeropuerto... se apagó un motor... luego volvieron a arrancar... y algo falló".
Incendio fuera de control y evacuación contrarreloj
Las condiciones del incendio hicieron que la tragedia fuera aún más difícil de contener. Según Polanía, el intento inicial de apagar las llamas con agua terminó agravando la situación. "Fue un error echar agua al combustible... el incendio se avivó", explicó. "Ya empezaron a detonar las municiones... era peligroso".
Durante cerca de una hora, el avión permaneció envuelto en llamas mientras se escuchaban explosiones provocadas por la munición transportada. Las autoridades confirmaron que estas detonaciones corresponden al material militar que llevaba la aeronave, lo que obligó a restringir el acceso de civiles al área por seguridad.
Colapso hospitalario y cuestionamientos a la infraestructura
La magnitud del accidente desbordó por completo la capacidad del sistema de salud en Puerto Leguízamo. "El hospital está congestionado. En este municipio ya es muy difícil la capacidad", advirtió el periodista Fajardo.
El alcalde Luis Emilio Bustos Morales fue aún más contundente: "No tenemos sala de cirugía ni especialistas... prácticamente no tenemos cómo atender emergencias de esta magnitud".
En medio del dolor, surgieron cuestionamientos sobre las condiciones del aeródromo de Puerto Leguízamo. "Creemos que la pista es muy corta... se hace un llamado a la reflexión", señaló el alcalde Bustos Morales. Por su parte, Fajardo agregó: "La pista es muy lisa, muy babosa... hay que hacerle mantenimiento y es muy corta".
Investigación en curso y pronunciamiento presidencial
Aunque el impacto ha sido devastador, las causas del siniestro aún no están claras. La investigación fue asumida por la Fiscalía Penal Militar y Policial. El comandante de la FAC aseguró que se adelantan análisis técnicos para determinar qué provocó la caída del avión, mientras que el ministro de Defensa descartó, por ahora, la hipótesis de un ataque.
El presidente Gustavo Petro también se pronunció sobre la tragedia y destacó el papel de la comunidad: "83 militares jóvenes vivos... es el pueblo del Putumayo quienes los salvaron de la muerte".
Un país en duelo
Más allá de las cifras, la tragedia deja una profunda huella en Colombia. Las imágenes de la cadena humana en Puerto Leguízamo, los testimonios de quienes arriesgaron sus vidas y el dolor de las familias de las víctimas reflejan la magnitud del impacto.
"Estamos muy tristes desde Leguízamo. Es una situación terrible que golpea a la comunidad entera", concluyó el secretario de Gobierno.
Mientras continúan las labores de identificación de cuerpos, la atención de los heridos y las investigaciones, el país permanece en vilo. El accidente del Hércules C-130 en Putumayo no solo deja una de las peores tragedias recientes de la Fuerza Pública, sino también una historia de solidaridad que, en medio del dolor, logró salvar vidas.



