Ciclista arrollado en Bogotá denuncia que no fue accidente y exige justicia tras fuga del conductor
Desde una cama de hospital, con cinco cirugías por delante, Andrés Madrigal reconstruye una y otra vez el momento en que una camioneta negra lo arrolló en una vía de Bogotá. Su voz, aún débil, insiste en algo fundamental: para él, lo ocurrido el pasado sábado 21 de marzo no fue un simple accidente de tránsito.
Un hecho registrado en video que generó indignación
El caso quedó registrado en videos que rápidamente circularon en redes sociales, donde se observa claramente cómo la camioneta embiste al ciclista en plena vía. Estas imágenes hoy son materia de investigación por parte de las autoridades y han generado una ola de indignación entre la comunidad ciclista y la ciudadanía en general.
Madrigal, de 41 años, permanece hospitalizado en condición delicada. Inicialmente se habló de tres intervenciones quirúrgicas, pero ahora los médicos han determinado que necesitará cinco procedimientos, en un proceso de recuperación que será largo, complejo y doloroso.
Testimonio desde el hospital: "Que se haga justicia"
En un testimonio conocido a través de Noticias Caracol, el ciclista insistió en la gravedad de lo ocurrido y en la necesidad urgente de que el caso no quede impune. "Una persona de esas no puede tener pase para nada, ni para manejar un triciclo", declaró Madrigal desde la clínica. "Que agilicen el proceso para judicializarlo y que se haga justicia", añadió con determinación.
Reconstrucción de los hechos: de un cruce a la tragedia
Según el relato detallado del ciclista, todo comenzó mientras se movilizaba junto a otros dos compañeros por una vía de doble sentido. En ese momento crítico, el conductor de la camioneta habría invadido su carril tras intentar adelantar otros vehículos de manera imprudente.
"El señor, por pasarse el semáforo, por ganarle a los otros carros, se va al carril donde nosotros veníamos", contó Madrigal con precisión.
Lo que siguió fue un intercambio de palabras que escaló rápidamente en tensión. El ciclista asegura que, tras ese primer momento de confrontación verbal, el conductor decidió devolverse expresamente para confrontarlos físicamente. "Cuando llegó al paso de la subestación del ferrocarril, se devuelve a confrontarnos", relató.
Sus dos compañeros lograron esquivar la situación subiéndose al andén. Él intentó hacer lo mismo, pero no logró reaccionar a tiempo. "Cuando yo me bajo del andén para subirme al otro, ahí es cuando él me echa el carro por encima", describió el momento del impacto.
El conductor quedó en libertad: familia anuncia acciones legales
Mientras Madrigal avanza lentamente en su recuperación, su familia cuestiona abiertamente el curso del proceso judicial. Su hermano, Miguel Morales, confirmó que el conductor fue detenido inicialmente, pero posteriormente quedó en libertad bajo circunstancias que consideran cuestionables.
"La persona lo arrolló, se dio a la fuga... lo cogieron, lo llevaron al CAI, pero en este momento está libre", explicó Morales con evidente frustración. Según indicó, el presunto responsable habría argumentado que el vehículo no estaba a su nombre, lo que habría complicado las primeras actuaciones policiales y judiciales.
Ante este panorama, la familia anunció acciones legales contundentes. "Vamos a iniciar un proceso penal, judicial y civil contra esta persona", aseguró Morales con determinación.
Un llamado que trasciende el caso individual
El caso de Andrés Madrigal no es aislado según su familia, quienes insisten en que lo ocurrido refleja un problema más amplio y sistemático en Bogotá: la vulnerabilidad extrema de los ciclistas y la falta de respuesta efectiva en muchos accidentes viales.
"Hago un llamado a las autoridades porque así como le pasó a mi hermano, hay muchas personas en esta clínica atropelladas y nadie responde", dijo Morales, destacando la dimensión colectiva del problema.
Consecuencias penales por omisión de socorro
En Colombia, abandonar a una persona herida tras un accidente puede tener consecuencias penales significativas. De acuerdo con el artículo 131 de la Ley 599 de 2000 (Código Penal), incurre en omisión de socorro quien, sin una justificación válida, no auxilie a alguien cuya vida o salud esté en grave peligro.
Esta conducta puede ser sancionada con penas de prisión entre 32 y 72 meses. En términos prácticos, si una persona presencia una situación de riesgo, como un siniestro vial, y decide no ayudar ni alertar a las autoridades, podría enfrentar una investigación penal completa, dependiendo de lo que logren establecer la Fiscalía y un juez en cada caso particular.
Mientras tanto, Andrés Madrigal sigue en una cama de hospital, preparándose para nuevas cirugías y aferrado a una idea fundamental: que su caso no se convierta en uno más que queda sin consecuencias en una ciudad donde los ciclistas enfrentan riesgos diarios. Porque, como él mismo lo repite con convicción, lo que vivió en esa vía de Bogotá no fue un accidente cualquiera, sino un acto de violencia vial que exige justicia.



