La crisis por el suministro de agua potable en Cartagena escaló este lunes luego de varios días de protestas y bloqueos protagonizados por habitantes de distintos barrios afectados por prolongadas suspensiones del servicio. En medio de la creciente tensión social, la empresa Aguas de Cartagena (Acuacar) anunció medidas de racionamiento, mientras el alcalde Dumek Turbay convocó una reunión urgente con las directivas de la compañía para exigir explicaciones sobre el alcance real de la emergencia.
En diálogo con EL TIEMPO, el mandatario confirmó que este martes 12 de mayo se realizará un encuentro extraordinario con la empresa operadora del acueducto para conocer el trasfondo de la situación y definir posibles decisiones desde la administración distrital. “Para que me digan la verdad verdadera y saber qué va a pasar y qué decisiones debo tomar”, afirmó Turbay a este medio, en referencia a las dificultades que han generado interrupciones en el servicio y el creciente malestar ciudadano en sectores populares de la ciudad.
Anuncio de racionamiento
Las manifestaciones se intensificaron durante la semana anterior en barrios de la zona suroriental y suroccidental de Cartagena, donde residentes denunciaron llevar varios días sin acceso continuo al agua potable. En algunos puntos hubo bloqueos de vías principales y quema de llantas como mecanismo de presión ante la falta de soluciones. La situación obligó a Aguas de Cartagena a emitir un pronunciamiento oficial anunciando medidas de racionamiento preventivo en diferentes sectores de la ciudad, argumentando dificultades operativas y altos niveles de consumo en medio de las condiciones climáticas actuales.
Aunque la empresa no ha entregado un cronograma definitivo de suspensiones sectorizadas, sí advirtió que será necesario implementar controles temporales en la distribución para evitar un colapso mayor del sistema y garantizar niveles mínimos de abastecimiento en zonas críticas.
Advertencia del alcalde
“La ciudad no entiende de paradas técnicas ni tiene por qué recibir disculpas cada 15 días por un corte de agua; si estás pagando por un servicio, lo ideal es recibirlo con calidad. Punto”, afirmó Dumek Turbay. La emergencia revive uno de los debates más sensibles en Cartagena: la capacidad de respuesta del sistema de acueducto frente al crecimiento urbano, el aumento de la demanda y las fallas recurrentes en la prestación del servicio en barrios periféricos.
Fuentes consultadas por EL TIEMPO señalaron que desde hace semanas se venían registrando dificultades asociadas a presión insuficiente, daños en redes y problemas técnicos que terminaron agravándose en los últimos días. A esto se suma el impacto de las altas temperaturas y el incremento del consumo residencial.
Reunión clave
El alcalde Dumek Turbay aseguró que la prioridad es evitar una afectación mayor y garantizar que la empresa entregue información clara y verificable sobre las causas reales de la contingencia. También insistió en que la ciudadanía necesita respuestas inmediatas y planes concretos para recuperar la estabilidad del servicio. La reunión convocada para este martes podría definir nuevas medidas administrativas y operativas, incluyendo posibles planes de contingencia para el abastecimiento mediante carrotanques en sectores más afectados.
“En 2015 una administración le prorrogó la concesión a la entonces Aguas de Barcelona, a cambio de un robusto Plan de Inversiones que mejoraría la operación, el servicio y la confiabilidad del sistema. ¡Nunca se dio!”, recordó Turbay. Añadió: “Cuando llegué al gobierno en 2024 y sufrimos el primer tubo roto en Ceballos fui firme enfático porque sabía lo que venía: O invierten y resuelven, o miramos qué hacemos desde lo jurídico y se van. Arrancaron pero no hay síntomas de mejora”.
Expectativas de la comunidad
Mientras tanto, comunidades de diferentes barrios continúan exigiendo soluciones definitivas. Líderes comunales consultados por EL TIEMPO manifestaron que la crisis no es reciente y denunciaron que las interrupciones se han vuelto frecuentes en varias zonas de Cartagena, especialmente en sectores vulnerables donde el acceso al agua depende de horarios restringidos. La situación también encendió alertas sobre posibles riesgos sanitarios, debido a las dificultades que enfrentan cientos de familias para almacenar agua potable y mantener condiciones básicas de higiene.
Hasta ahora, ni la Alcaldía ni Aguas de Cartagena han precisado cuánto tiempo podrían mantenerse las restricciones anunciadas. Sin embargo, la expectativa está puesta en la reunión de este martes, donde el Distrito buscará establecer responsabilidades y definir un plan de acción frente a una crisis que ya tiene impacto social y político en la ciudad.



