Informe preliminar revela detalles críticos del accidente aéreo de Satena en Norte de Santander
La Aeronáutica Civil de Colombia y el Ministerio de Transporte han hecho público este lunes el informe preliminar sobre el trágico accidente del avión de la aerolínea Satena, ocurrido el pasado 28 de enero de 2026 en zona rural del municipio de La Playa de Belén, departamento de Norte de Santander.
El vuelo, que cubría la ruta Cúcuta-Ocaña, terminó en tragedia con la pérdida de quince vidas humanas, incluyendo trece pasajeros y dos miembros de la tripulación.
Análisis de radar revela descenso peligroso
Según el análisis detallado de las trazas de radar y las comunicaciones con la torre de control, la investigación ha identificado un elemento crucial: la baja altura en la que viajaba la aeronave durante los últimos minutos previos al siniestro.
La ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, explicó que la última comunicación con el avión no mostró señales de emergencia evidentes. El piloto simplemente informó a la torre de control que estaba por iniciar su maniobra de descenso programada.
Este reporte ocurrió exactamente a las 4:53 de la tarde. Sin embargo, la aeronave fue declarada oficialmente como desaparecida a las 6:20 de la tarde, luego de que el personal en tierra confirmara que no se había realizado la aproximación para el aterrizaje según lo establecido en el plan de vuelo.
Altitud insuficiente para superar la cordillera
El análisis técnico de las trazas del radar ha revelado datos alarmantes. Mientras que en un punto específico el avión reportó estar volando a 7.900 pies de altura (equivalente a aproximadamente 2.400 metros), en el registro siguiente ya se situaba a solamente 6.500 pies (unos 1.900 metros).
Esta altitud resultaba completamente insuficiente para superar la cordillera oriental, punto geográfico por donde la aeronave debía transitar obligatoriamente según su ruta establecida. El descenso excesivo identificado por los investigadores habría sido el factor determinante que impidió al avión sobrepasar esta barrera natural.
Evidencia física confirma la teoría investigativa
Los hallazgos en el sitio mismo del accidente han venido a confirmar esta situación crítica. En el área del impacto, los investigadores del Grupo de Búsqueda y Rescate Aeronáutico de Colombia (BRAC) han identificado una huella clara de abajo hacia arriba en la vegetación.
Esta marca representa una señal contundente de que el avión se estrelló mientras intentaba ganar altura de forma desesperada en los momentos finales del vuelo.
El informe oficial de la Dirección Técnica de Investigación de Accidentes detalla específicamente: "La evaluación preliminar del sitio evidenció, en sentido lateral, una marca continua y pronunciada de daño en la vegetación, con trayectoria ascendente desde el punto inicial del impacto hasta la posición final donde se localizaron los restos principales de la aeronave".
Investigación continúa con elementos pendientes
Las autoridades han informado que aún está pendiente la recuperación y análisis de las grabaciones de voz de la cabina del avión, las cuales podrían aportar pistas definitivas sobre lo ocurrido durante los momentos finales del vuelo.
Mientras tanto, en la zona rural de La Playa de Belén, entre arbustos y bajo la persistente niebla característica de la región, los equipos de rescate e investigación continúan trabajando meticulosamente en la remoción y análisis de los restos de la aeronave siniestrada.
El proceso investigativo busca determinar con exactitud las causas que llevaron a este descenso excesivo y fatal, con el objetivo fundamental de prevenir tragedias similares en el futuro de la aviación colombiana.



