Familia de militar clama por información tras tragedia aérea en Putumayo
La incertidumbre y la angustia se han apoderado de la familia del soldado profesional Rafael Santos, quien se encontraba a bordo del avión Hércules que sufrió un accidente en el departamento del Putumayo. Su esposa, Daya Gómez, ha denunciado públicamente la falta de comunicación oficial por parte de las Fuerzas Militares sobre el estado de su esposo.
Silencio oficial y desesperación familiar
En entrevista con medios nacionales, Gómez expresó con voz entrecortada: "No nos han llamado, no tenemos noticia de él". La familia desconoce completamente si el uniformado se encuentra entre los heridos, fallecidos -cifra que ya alcanza las 68 víctimas- o desaparecidos tras el siniestro aéreo.
El último contacto con el soldado ocurrió precisamente el día del vuelo. "Llamó en la mañana y dijo que nos llamaba más tarde porque ya iba a abordar el avión", relató la esposa, quien desde ese momento no ha logrado establecer comunicación alguna con su esposo.
Búsqueda infructuosa y versiones indirectas
La familia ha realizado esfuerzos exhaustivos para localizar a Rafael Santos:
- Llamadas telefónicas constantes que nunca son contestadas
- Búsquedas a través de redes sociales sin respuesta
- Consultas directas a autoridades militares sin obtener información clara
Ante el silencio oficial, la familia ha tenido que reconstruir los hechos a través de versiones indirectas. Un primo del soldado, quien también viajaba en la aeronave y logró sobrevivir al accidente, ha sido la única fuente de información. Este familiar resultó herido y fue trasladado a Bogotá, desde donde pudo comunicarse brevemente con la familia.
Detalles limitados y más preguntas que respuestas
Según el testimonio del primo sobreviviente, "Rafael venía en la parte de atrás" del avión, mientras que él se encontraba en la sección delantera, lo que le permitió salir tras el impacto. Varios sobrevivientes han relatado que para salvar sus vidas tuvieron que saltar de la aeronave.
Sin embargo, esta información resulta insuficiente para la familia. "No da noticia de Rafael: si quedó dentro o si logró saltar", señaló Gómez, dejando en evidencia la profunda incertidumbre que persiste sobre el paradero del soldado.
Contexto del accidente y respuesta oficial
El siniestro involucró a un avión tipo Lockheed C-130 Hércules, aeronave ampliamente utilizada por las fuerzas militares para el traslado de personal y carga. Hasta el momento:
- Las causas del accidente no han sido confirmadas oficialmente
- Se han activado protocolos de emergencia y rescate
- Algunos militares han sido trasladados a centros médicos
- Continúan las labores de búsqueda y verificación
Transcurridas más de 24 horas desde el accidente en Puerto Leguízamo, Putumayo, varios heridos han sido llevados a diferentes clínicas del país, siendo el Hospital Militar de Bogotá el que ha recibido a la mayoría de las personas en condición crítica.
Rutina interrumpida y espera angustiante
Gómez destacó que el contacto con su esposo era constante y cotidiano. "Todos los días me llamaba", afirmó, subrayando que incluso horas antes del abordaje habían mantenido una conversación normal. El soldado profesional, asignado en el departamento del Putumayo, había retomado sus funciones a comienzos de diciembre luego de un permiso.
La esposa del militar reiteró que continúan esperando información oficial mientras la angustia familiar crece exponencialmente. "No tenemos noticia de él", insistió, reflejando la desesperación de cientos de familiares que enfrentan situaciones similares tras esta tragedia aérea.
Mientras las autoridades adelantan investigaciones técnicas para determinar si hubo fallas mecánicas, condiciones climáticas adversas u otros factores que provocaron el siniestro, familias como la de Rafael Santos permanecen en un limbo informativo, clamando por respuestas claras y oportunas sobre el destino de sus seres queridos.



