Una llanta pinchada puede aparecer en cualquier momento, en carretera, bajo lluvia o en medio de un viaje familiar. A veces el conductor ni siquiera se da cuenta y solo descubre el problema cuando el carro empieza a perder estabilidad o la dirección se siente más pesada.
Aunque la situación puede generar nervios, actuar con calma hace toda la diferencia. Saber qué hacer en esos primeros minutos no solo ayuda a evitar daños mayores en la llanta o el rin, también puede prevenir un accidente.
¿Se puede seguir conduciendo con una llanta pinchada?
Depende del tipo de neumático y del daño que haya sufrido. Desde Toyota explican que no existe una distancia exacta permitida para circular con una llanta pinchada. Sin embargo, recomiendan evitar seguir rodando en esas condiciones, ya que el neumático puede deteriorarse rápidamente y comprometer la seguridad. En caso de tener que avanzar algunos metros para encontrar un lugar seguro, la recomendación es no superar los 80 km/h.
Por su parte, Pirelli recuerda que algunos vehículos equipados con tecnología Run Flat permiten continuar la marcha incluso después de perder presión. Según la marca, con este tipo de llantas es posible recorrer hasta 80 kilómetros. De acuerdo con Mapfre, empresa aseguradora, este tipo de neumáticos incorpora refuerzos en los costados o soportes internos que ayudan a mantener la forma de la llanta cuando pierde aire. Gracias a esta tecnología, la pérdida de presión ocurre de manera más gradual y el conductor puede movilizarse durante un tiempo limitado sin que el neumático se deforme completamente.
Cómo cambiar la rueda paso a paso
Si el vehículo lleva llanta de repuesto y el conductor cuenta con las herramientas básicas, el cambio puede hacerse en pocos minutos. Toyota recomienda seguir este procedimiento:
- Aflojar ligeramente los tornillos de la rueda con la llave de cruz, sin retirarlos completamente.
- Ubicar correctamente el gato en el punto de apoyo indicado por el fabricante.
- Levantar el carro hasta que la llanta quede separada del suelo.
- Retirar completamente los tornillos y sacar la rueda pinchada.
- Instalar la rueda de repuesto y volver a colocar los tornillos.
- Bajar el vehículo y terminar de apretar los tornillos de manera firme.
Como recomendación adicional, los expertos de la marca mencionan que nunca se debe meter parte del cuerpo debajo del carro mientras esté sostenido únicamente por el gato.
Los kits reparallantas también pueden sacarlo del apuro
Cada vez más vehículos reemplazan la llanta de repuesto por kits reparallantas. Estos sistemas permiten solucionar temporalmente pequeñas perforaciones y continuar el recorrido hasta un taller. Toyota señala que algunos kits incluyen un líquido sellante que se introduce dentro del neumático y posteriormente se infla con un compresor. Otros utilizan una especie de cordón de caucho impregnado con pegamento que sella la fuga de aire.
Eso sí, estos sistemas funcionan principalmente en perforaciones pequeñas. Si la llanta sufrió un corte grande, una deformación o daños en el costado, lo más recomendable es reemplazarla.
Aunque nadie está completamente libre de que una llanta se pinche, revisar periódicamente su estado reduce considerablemente el riesgo. Pirelli recomienda verificar la presión con frecuencia, inspeccionar el desgaste de la banda de rodamiento y estar atentos a objetos incrustados o deformaciones.



