La piloto que soñaba con volar un Airbus y murió en el Hércules
La mayor Natalia Rojas Velandia, de 38 años, fue la única mujer fallecida en el accidente aéreo del avión Hércules C-130 en Puerto Leguízamo, Putumayo. Con casi dos décadas de servicio en la Fuerza Aeroespacial Colombiana, esta oficial dejó atrás a su esposo, también mayor de la institución, y a una hija de 10 años.
Una vida dedicada a la aviación
Natalia creció en una familia con tradición militar en Panqueba, Boyacá. Su padre, suboficial técnico de la Fuerza Aérea durante 25 años, le transmitió desde pequeña la pasión por los aviones. "Prácticamente conoció la cabina de un avión en el aeropuerto de Catam antes que las muñecas", relatan familiares.
A los 16 años, inmediatamente después de terminar el bachillerato, ingresó a la Fuerza Aérea Colombiana cumpliendo todos los requisitos para oficial. Durante sus 19 años de carrera, alcanzó el grado de mayor y se preparaba para ascender a teniente coronel.
Un sueño truncado
"Alcanzó a pilotear un avión Kfir; sin embargo, a ella le gustaban eran las aeronaves grandes", explicó su primo Nelson Rojas. "Irónicamente 'se fue al cielo' sin cumplir su sueño de pilotear un Airbus C-295", la principal aeronave de transporte táctico de la Fuerza Aérea Colombiana.
En el momento del accidente, la mayor Rojas se desempeñaba como subdirectora de Estandarización e Ingeniería de Operaciones de Combate y formaba parte de los once integrantes de la tripulación del Hércules FAC1016 como oficial del cuerpo de vuelo y navegante.
Identificación y funeral
Su cuerpo fue identificado el jueves por Medicina Legal entre las primeras 37 víctimas que llegaron a Bogotá desde Putumayo. La velación comenzó el sábado por la mañana en el Centro Religioso de la Policía en Bogotá, con el funeral programado para el domingo 29 de marzo a las 10:00 a.m., seguido del traslado al cementerio Jardines de Paz.
Otros boyacenses víctimas de la tragedia
La tragedia también cobró la vida de otros dos militares originarios de Boyacá:
- Fabián Andrés Moreno Rodríguez, de 27 años y natural de Sogamoso, cumplía ocho años como soldado profesional. Su sepelio se realizó el sábado 28 de marzo en el Cementerio Central de su ciudad natal.
- Brayan Espejo Díaz, de Moniquirá, completaba dos años como soldado profesional. Su funeral tuvo lugar el sábado por la tarde en su localidad de origen.
Los tres militares boyacenses compartían el amor por la institución castrense y su tierra natal, aunque aparentemente no se conocían entre sí antes del fatídico vuelo.
Legado familiar
La mayor Natalia Rojas provenía de una familia con profunda raigambre militar. Su hermana mayor, Sandra Liliana, estudió derecho, pero Natalia siguió los pasos de su padre en la aviación militar. La familia, aunque radicada en Bogotá, mantenía fuertes lazos con Panqueba, regresando periódicamente a visitar y recordar sus raíces.
La tragedia del Hércules en Putumayo ha enlutado no solo a la Fuerza Aeroespacial Colombiana, sino especialmente a las familias de estos tres jóvenes boyacenses que dedicaron sus vidas al servicio de la patria.



