Gobierno colombiano retira dos aviones Hércules de operación tras trágico accidente
El Ministerio de Defensa Nacional confirmó este jueves la decisión de retirar de servicio dos aeronaves Hércules de la Fuerza Aeroespacial Colombiana. Este anuncio se produce tras el devastador accidente ocurrido el pasado lunes en Puerto Leguízamo, Putumayo, donde un avión de este tipo se estrelló, cobrando la vida de 69 miembros de la fuerza pública y dejando 57 militares heridos.
Decisiones técnicas, no reactivas
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, enfatizó que la salida de estas aeronaves responde exclusivamente a criterios técnicos rigurosos establecidos en los protocolos internos de las fuerzas militares. "No es una decisión que se tome ahorita a raíz de esto, sino es un proceso riguroso al interior de las fuerzas", declaró el ministro a periodistas en el Congreso de la República.
Entre los factores determinantes mencionados por Sánchez se encuentran:
- Cumplimiento del ciclo operativo y horas de vuelo máximas
- Desgaste acumulado por años de servicio
- Dificultades crecientes para conseguir repuestos originales
- Evaluaciones periódicas de disponibilidad y mantenimiento
Antigüedad de la flota militar
Uno de los aviones que será retirado presenta una historia operativa particularmente extensa. Según detalló el ministro, esta aeronave fue fabricada en 1960 y recibida por Colombia en 1968, lo que evidencia la avanzada edad de parte de la flota aérea militar del país.
"Una de las aeronaves ya se encuentra en proceso de desincorporación tras cumplir su ciclo operativo, mientras que otra será retirada en el corto plazo como parte de las evaluaciones técnicas de la FAC", explicó Sánchez durante su intervención.
Investigación en curso y controversias
El anuncio gubernamental coincide con la investigación oficial sobre las causas del accidente del Hércules C-130, considerado uno de los hechos más graves recientemente para la Fuerza Pública colombiana. Las autoridades revisan minuciosamente las condiciones de seguridad, mantenimiento y financiación de la aviación militar nacional.
Mientras tanto, el presidente Gustavo Petro ha sugerido, sin presentar pruebas concluyentes, que la antigüedad de la aeronave podría ser la causa principal del siniestro. Esta hipótesis presidencial ha generado controversia significativa entre expertos en aviación y sectores políticos, quienes insisten en la necesidad de esperar los resultados formales de la investigación técnica.
El accidente del lunes ha puesto bajo escrutinio público el estado de la flota aérea militar colombiana, generando debates sobre modernización, presupuesto para mantenimiento y protocolos de seguridad en las operaciones de la Fuerza Aeroespacial.



