Barrancabermeja inmoviliza seis motos en operativo contra escapes modificados por ruido
Seis motos inmovilizadas en Barrancabermeja por escapes ruidosos

Operativo contra el ruido en Barrancabermeja deja seis motocicletas inmovilizadas

Las autoridades de Barrancabermeja han iniciado una campaña permanente contra la contaminación auditiva generada por motocicletas con escapes modificados, luego de recibir más de 200 denuncias ciudadanas por este problema que afecta principalmente durante las noches y fines de semana. En la primera jornada de control, realizada en distintos sectores de la ciudad, fueron inmovilizadas seis motocicletas que superaban los niveles de ruido permitidos por la ley.

Respuesta articulada ante las quejas ciudadanas

El operativo fue coordinado entre la Secretaría de Ambiente y Transición Energética, la Inspección de Tránsito y Transporte y la Policía del Magdalena Medio, en respuesta directa a las reiteradas quejas de la comunidad. Leonardo Granados, secretario de Ambiente y Transición Energética, explicó la gravedad del problema: "Son más de 200 quejas que tenemos de motos ruidosas por modificación técnica del vehículo. Una moto de 100 cm³ de cilindraje haciendo una bulla escandalosa despierta más de 2000 familias en 15 minutos".

El funcionario advirtió que los controles se mantendrán de manera permanente, especialmente en horarios nocturnos y durante los fines de semana, cuando se incrementan los reportes ciudadanos. "Vamos a inmovilizar e imponer comparendos en un trabajo articulado entre la Secretaría de Medio Ambiente, Tránsito y Transporte y la Policía Nacional", señaló Granados.

Estrategia de intervención en múltiples sectores

Las autoridades indicaron que las intervenciones no se concentrarán en un solo punto, sino que se desplegarán en diferentes sectores estratégicos de la ciudad, priorizando barrios residenciales donde la comunidad ha manifestado mayor afectación por el ruido excesivo. Esta estrategia busca maximizar el impacto de los controles y responder específicamente a las zonas más afectadas.

Los vehículos inmovilizados fueron trasladados a patios de retención, donde solo podrán ser retirados una vez que los propietarios demuestren haber realizado el cambio del escape y restablecido las condiciones originales del vehículo. "Se ponen comparendos, se inmovilizan los vehículos y solo pueden salir si nuevamente cambian los exhostos en patios. Este es un control efectivo y seguimos avanzando", agregó el secretario.

Fundamento legal y sanciones aplicables

Los operativos se sustentan en la Ley 2450, conocida como Ley Antiruido, que establece límites frente a la contaminación auditiva generada por vehículos automotores. En el caso específico de las motocicletas, el nivel máximo permitido es de 86 decibeles, y superar este tope constituye una infracción grave.

La normativa contempla sanciones económicas que pueden alcanzar aproximadamente 1.200.000 pesos, además de la inmovilización inmediata del vehículo. Para recuperar la motocicleta, el propietario debe cumplir con varios requisitos:

  • Restablecer el sistema de escape original del vehículo
  • Presentar la documentación que acredite la modificación
  • Cumplir con todos los requisitos exigidos por las autoridades de tránsito
  • Pagar las multas correspondientes

Protección del derecho al descanso y ambiente sano

Las autoridades sostienen que el objetivo principal de estos controles es proteger el derecho al descanso y a un ambiente sano para los habitantes de Barrancabermeja. Esta problemática, según las quejas recibidas, venía generando malestar constante entre los residentes, afectando su calidad de vida especialmente durante las horas de descanso nocturno.

El secretario Granados hizo un llamado directo a los motociclistas: "Queremos decirle a los motociclistas que han modificado técnicamente sus vehículos que vamos a inmovilizarlos, a imponerle los comparendos". Esta advertencia busca disuadir a quienes consideren realizar modificaciones ilegales en sus vehículos que generen contaminación auditiva.

La iniciativa representa un esfuerzo conjunto de las autoridades locales por abordar una problemática que afecta significativamente la convivencia ciudadana y la salud pública, estableciendo un precedente importante en el control de la contaminación auditiva vehicular en la región.