Sobrevivientes del siniestro en peaje Bogotá-Ubaté reconstruyen el horror: 'Rompí el vidrio para escapar'
En la madrugada del miércoles santo, 1 de abril, un trágico accidente en el peaje Casa Blanca, ubicado en la vía que conecta Ubaté con Bogotá, dejó un saldo de cinco personas fallecidas y 18 heridas. Algunos de los sobrevivientes, como Diego García y Nelson Chisavo, han compartido sus testimonios para reconstruir lo ocurrido, revelando escenas de pánico, heroísmo y desolación.
El momento del impacto: un tractocamión fuera de control
Sobre las 5:30 de la mañana, un tractocamión cargado con leche perdió el control en sentido Ubaté-Bogotá. El vehículo, que según testigos presentaba fallas técnicas y posiblemente problemas en los frenos, chocó contra el peaje y al menos once vehículos que esperaban en sentido contrario, incluyendo nueve automóviles y tres motocicletas. El capitán de Bomberos de Cundinamarca, Álvaro Farfán, indicó que se realizan investigaciones para establecer las causas exactas del siniestro.
Las víctimas: una familia entre los fallecidos
Como resultado del impacto, cinco personas perdieron la vida, entre ellas un menor de edad. Cuatro de las víctimas fatales viajaban en un mismo vehículo particular y pertenecían a una misma familia, mientras que la quinta iba a bordo de una motocicleta. Además, 18 personas resultaron heridas y fueron trasladadas de emergencia a hospitales como el Regional de Zipaquirá, Funcional de Zipaquirá y Cavalier de Cajicá. Algunas, debido a la gravedad de sus lesiones, tuvieron que ser remitidas a Bogotá para recibir atención especializada.
Testimonios de los sobrevivientes: entre el heroísmo y la desesperación
Diego García, quien salió ileso del accidente, describió la escena como un caos total: 'Todos los carros estaban incendiados, pegué la carrera y vi a varias personas sacando un carro del fuego'. Él y otros viajeros intentaron rescatar a una mujer atrapada en un vehículo, usando una barra para doblar la puerta, pero la desesperación crecía a medida que las llamas se extendían.
Por su parte, Nelson Chisavo, quien fue dado de alta del Hospital Regional de Zipaquirá, relató cómo su vehículo se volteó y las puertas quedaron bloqueadas. 'Rompí el vidrio para escapar y rescatar a mi esposa', contó. Sin embargo, expresó su decepción al ver que otros conductores en la fila hacia Ubaté no se detuvieron para ayudar: 'Ninguno fue capaz de detenerse para prestarnos un extintor y apagar los vehículos afectados. Apenas echaban pito para continuar su camino'.
Consecuencias y caos vehicular
La emergencia generó un caos vehicular que se extendió durante gran parte del día, agravado por el tráfico característico de la Semana Santa. Las autoridades lograron remover el tractocamión involucrado alrededor de las 5:30 de la tarde, habilitando gradualmente el paso. A pesar de esto, el siniestro ha dejado una profunda marca en la comunidad, resaltando la importancia de la solidaridad en momentos de crisis.
Los sobrevivientes continúan procesando los eventos, mientras las investigaciones avanzan para determinar responsabilidades y prevenir futuras tragedias en esta vía crucial del país.



