Subteniente colombiano narra los dramáticos momentos del accidente aéreo en Putumayo
El subteniente Juan David Díaz Muñoz, uno de los sobrevivientes del vuelo 1016 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC), ha compartido en exclusiva con Noticias RCN los angustiosos instantes previos y posteriores al accidente registrado en Puerto Leguízamo, Putumayo. Según las autoridades, este siniestro aéreo dejó un saldo trágico de 70 fallecidos y 57 heridos entre los 128 pasajeros que viajaban a bordo de la aeronave militar.
Los momentos críticos del desplome
Desde su cama de hospital en Florencia, Caquetá, el subteniente Muñoz describió con detalle los segundos previos al accidente. "Por lo que se pudo evidenciar, la aeronave tuvo fallas en un motor y se fue en picada", relató el uniformado, quien formaba parte del personal militar que viajaba en el vuelo con destino a operaciones en la región amazónica.
El impacto fue devastador. "Los que íbamos en la parte derecha de la aeronave, como yo, resultamos sobre el costado izquierdo, todos sobre el tejado, que se alcanzó a voltear un poco", explicó Muñoz, quien sufrió un fuerte golpe en la cabeza durante el choque. "Tras el impacto quedé en shock como 30 segundos, me abrí la cabeza", añadió sobre los primeros momentos de confusión tras el accidente.
El heroico rescate contra reloj
A pesar de sus heridas y del estado de shock inicial, el subteniente logró recobrar la consciencia y comenzó a organizar la evacuación de sus compañeros. "Comenzamos a salir con mucha dificultad. Íbamos con una suboficial femenina, la de la Fuerza Aérea", recordó sobre los primeros esfuerzos por abandonar la aeronave siniestrada.
Una vez fuera, Muñoz dejó de lado su propio dolor para concentrarse en rescatar a los compañeros que aún permanecían atrapados dentro del avión. "Mi personal comenzó a mirar qué más gente podía ir sacando, para que no se vieran inmersos en los peligros de la aeronave", describió sobre los minutos críticos que siguieron al accidente.
La situación se volvió aún más peligrosa cuando comenzaron las explosiones. "A los 10 u 8 minutos, comenzó a estallar por partes", reveló el subteniente, quien confesó que en esos momentos "pensaba en el resto del personal, en los soldados; más que todo en los soldados de mi capitán, los de la Berlín, porque eran los que iban del lado de la cabina".
La colaboración clave de civiles y militares
El rescate masivo fue posible gracias a la rápida intervención conjunta de sobrevivientes, soldados y habitantes de la zona. "La población civil los ayudó a movilizarse en las motos", destacó Muñoz, reconociendo el papel fundamental de los ciudadanos de Puerto Leguízamo en la operación de salvamento.
Pero también resaltó la valentía de sus compañeros de batallón: "Soldados que, pese a las dificultades, siempre están listos para afrontar las cosas. Sin todos ellos, no se habría salvado la mayor parte de los afectados, los heridos". Esta colaboración permitió evacuar a casi todos los ocupantes antes de que el avión quedara completamente consumido por las llamas.
Las autoridades continúan investigando las causas exactas del accidente, mientras los sobrevivientes como el subteniente Muñoz se recuperan de sus heridas y procesan el trauma de una experiencia que ha conmocionado a todo el país. El Ministerio de Defensa ha anunciado que se realizará una investigación exhaustiva para determinar las fallas técnicas o humanas que pudieron provocar esta tragedia aérea.



