Tragedia aérea en Putumayo: Hallazgo de dos cuerpos eleva cifra a 68 fallecidos
La tragedia del avión Hércules de la Fuerza Aérea Colombiana que se accidentó en Puerto Leguízamo, Putumayo, el pasado lunes 23 de marzo, continúa generando dolorosas actualizaciones. El alcalde de Puerto Leguízamo, Luis Emilio Bustos, anunció este miércoles el hallazgo de dos cuerpos adicionales, lo que eleva el número total de fallecidos a 68 uniformados. Sin embargo, la búsqueda continúa intensamente ya que aún permanecen dos personas desaparecidas entre los escombros del siniestro.
Balance médico y situación de los heridos
Según el último reporte del Hospital Militar, la emergencia ha dejado 57 heridos de gravedad, muchos de los cuales requieren atención especializada. Actualmente, 21 militares se encuentran hospitalizados en diferentes centros asistenciales, con un paciente en la Unidad de Cuidados Intensivos y dos más bajo observación en urgencias. Los heridos fueron inicialmente atendidos en el hospital local y el dispensario de las Fuerzas Militares, para luego ser trasladados a centros médicos de Mocoa en Nariño, Florencia en Caquetá, Puerto Asís en Putumayo y al Hospital Militar Central en Bogotá.
Entre los ingresados se encuentra un rescatista que participaba en las labores de búsqueda en la zona del accidente, evidenciando los riesgos que enfrenta el personal de emergencia en este tipo de operaciones. Las autoridades médicas mantienen un monitoreo constante de todos los pacientes, aunque advierten que las cifras podrían seguir aumentando conforme avanza la investigación del siniestro.
Identificación de víctimas y proceso forense
Hasta el momento, solo se ha logrado identificar positivamente a los seis integrantes de la tripulación y a los dos policías fallecidos en el accidente. La lista de identificados incluye al teniente coronel Juan Pablo Amador Pinilla, los mayores Jaime Alexander Fernández Camargo y Natalia Rojas Velandia, el subteniente Julián David González Herrera, y los tenientes Javier Fernando Méndez Torres y Jhontan Stid Pinzón Réyes, todos aviadores de la Fuerza Aérea Colombiana. También han sido identificados el subintendente Ariel Leonardo Villota Guevara y el patrullero Carlos Elías de la Cruz Gutiérrez, pertenecientes al Gaula de la Policía Nacional.
El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses anunció que todos los cuerpos de las víctimas serán trasladados a la sede de la Dirección Regional Bogotá para realizar un abordaje forense integral que permita su identificación definitiva. "El Instituto dispondrá de los equipos forenses necesarios para realizar el análisis técnico-científico de los cuerpos, conforme a los protocolos establecidos para este tipo de casos", señaló la entidad en un comunicado oficial.
Limitaciones en la atención de la emergencia
En entrevista con Blu Radio, el alcalde Luis Emilio Bustos manifestó las graves limitaciones que enfrenta el municipio para atender una emergencia de esta magnitud. "No tenemos las condiciones ni las capacidades para atender la emergencia", afirmó el mandatario local, quien destacó la presencia del CTI, la Policía Judicial y personal experto forense en la zona.
Bustos explicó que, debido a las limitaciones técnicas y logísticas de Puerto Leguízamo, los cuerpos serán trasladados a ciudades mejor equipadas, probablemente Bogotá, para completar los procesos de identificación y posterior entrega a los familiares. Las autoridades también trabajan en habilitar una línea de atención especializada para que las familias afectadas puedan consultar información actualizada sobre sus seres queridos víctimas del accidente aéreo.
Apoyo psicológico y acompañamiento familiar
El Instituto de Medicina Legal confirmó que contará con personal especializado en psicología para brindar acompañamiento profesional a las familias de las víctimas durante todo el proceso de identificación y entrega de los cuerpos. Este apoyo emocional resulta crucial considerando la magnitud de la tragedia y el impacto psicológico que genera en los seres queridos de los fallecidos y desaparecidos.
La Fuerza Aérea Colombiana, por su parte, mantiene un operativo de búsqueda activa en la zona del accidente, con equipos especializados trabajando contra reloj para localizar a los dos uniformados que aún permanecen desaparecidos. Las condiciones climáticas y la difícil topografía de la región amazónica han complicado las labores de rescate, pero las autoridades mantienen la esperanza de encontrar a los desaparecidos con vida.
Esta tragedia representa uno de los accidentes aéreos más graves en la historia reciente de las Fuerzas Militares colombianas, con 128 personas a bordo en el momento del siniestro: 11 tripulantes, 115 soldados y dos policías. La investigación para determinar las causas exactas del accidente continúa en desarrollo, mientras el país entero llora la pérdida de sus héroes uniformados.



